Os la deseo. Tiene que ser muy torera. Miremos al portal y al Niño y a su Madre y también al buey, animal con cuernos. Y olvidemos los Santa Claus, Papá Noel y similares que se nos presentan como alternativa. Es sorprendente, aunque en este mundo ya no, que el Niño que -con su Nacimiento- creó la Navidad sea escondido e ignorado en tantas ocasiones entre muchas luces y muchos árboles.





