Sigue el exitoso San Isidro de los llenazos, los jóvenes, la pandemia de avisos, las corridas cercanas a o en las 3 horas, las orejas, las puertas grandes, las apoteosis verdaderas, generosas, justas o falsas.
Sigue el exitoso San Isidro de los llenazos, los jóvenes, la pandemia de avisos, las corridas cercanas a o en las 3 horas, las orejas, las puertas grandes, las apoteosis verdaderas, generosas, justas o falsas.
Nunca vi más rara la plaza de las Ventas ni me vi tan escéptico. Mucho pañueleo, lo que puede ser bueno o malo. Hay cosas positivas como la cantidad de público que acude a la plaza de Madrid y, sobre todo, a las novilladas y a algunos carteles de relleno. Y novilleros triunfadores que han sorprendido.
Pues sigue sanisidro 26 con los habituales e increíbles llenazos con carteles que en otras plazas no atraerían a más de un cuarto de aforo. Y claro por eso no los anuncian en casi ninguna otra parte.
Y otra extraordinaria, la de Beneficencia. No entiendo muy bien por qué sigue manteniendo la empresa actual estos nombres. ¿Por tradición? ¿Por seguir vistiendo a un santo al que se le pasó el tiempo?. Podría entenderlo si me lo explicaran.
Pues sigo desorientado con la nueva afición de LAS VENTAS. Veo orejas y puertas grandes muy discutibles, casi a una diaria. ¿Qué está pasando en esta plaza?. Da igual lentísimas muertes de los toros después de estocadas deficientes o que las faenas no sean nada del otro mundo.
Raros y sorprendentes por lo menos. La sociedad cambiando y ya no la reconoce ni la madre que la parió. Los sanisidros de ahora con menos figuras y toreros interesantes que nunca y más llenos que en la vida y con la plaza no abonada más cara desde hace pocas temporadas, parece no tener una explicación lógica.