Un José María Manzanares sereno, centrado, respondiendo ampliamente a todas las preguntas, enamoró a todo el público que prácticamente llenó el Salón Sorolla del Ateneo Mercantil de Valencia. Era el acto de clausura del Curso de Asistencia Médico-Quirúrgica Integral a los Heridos por Asta de Toro, organizado por ADEIT-Universidad de València y la Sociedad Española de Cirugía Taurina, celebrado el jueves 28 de mayo. Manzanares, a las preguntas del presentador del acto, el periodista taurino Vicente Sobrino, dio suelta a sus sentimientos tanto como torero como persona. Habló de las lecciones aprendidas de su padre, de sus comienzos, de su calvario por las lesiones de cervicales, lumbares y muñeca, que le han provocado varias intervenciones quirúrgicas, de su momento actual, de los baches que ha podido atravesar, de la masiva llegada de la juventud a los toros, de situaciones personales que influyen o han influido en su carrera. Y dentro del contexto del acto, Manzanares también se refirió a la labor de los médicos de las enfermerías de las plazas de toros, de su preocupación cuando llega a una plaza de inferior categoría por saber las condiciones de la enfermería y los médicos dispuestos. De su relación con los médicos de las enfermerías de las plazas de toros. Así mismo, se mostró partidario de incluir en la medicina la especialidad por heridas por asta de toro. La charla fue seguida con mucho interés por los asistentes, que al final del acto tuvieron la oportunidad fotografiarse con Manzanares, muy receptivo a …