Tras la muerte hace años de la feria vitoriana de la Virgen Blanca en la que enterraron a los blusas y a la afición de la tercera capital vasca, ahora matan definitivamente la plaza y la reforman para que no pueda haber nunca más toros. Suprimida del mapa español. Vamos hacia toda velocidad a la antiEspaña, nación que fue España y ahora es ya Expaña. Y con mala saña. Con muchos gatos en la barriga. ¿Cómo se ha podido pasar de aquel esplendor a esta ruina?. Los “demócratas” venenosos.






