La gala-presentación de los carteles de la feria de San Isidro lleva ya unos años para socializar la combinaciones. La empresa hace un tremendo esfuerzo montando una carpa en el centro de Las Ventas que costará un dineral. Alguien me susurra que ese gasto se podría invertir en mejoras para los abonados y que con el alquiler de un gran teatro podría valer, pero claro, digo yo, no tendría el ambiente del lugar ni muchísimo menos.

Ricardo Díaz-Manresa
El caso es que este acontecimiento social para llegar al gran público es positivo. También me preguntan por quiénes son los invitados no taurinos, casi no se conoce a nadie y aquello se convierte todo en burbuja. En relleno. La mayoría, poco conocida. Y, mientras tanto, los carteles 2026 son muy vulgares, con lo que hay sí, pero no aprovechado del todo, con mucho de segunda y hasta de tercera división y con la ausencia de más nombres que son o pueden ser futuro. Feria con muchos carteles baratos, insípidos y hasta tristes.
La gala estuvo bien y, desde luego, mejor que los carteles. Gala bien llevada por Ramón García, vestido de hortera.
Lo más destacado, taurinamente, el reto de Borja Jiménez a Roca Rey para que mate con él la corrida de los victorinos en la de Otoño. ¿Consensuado o real?
Muy bueno el discurso del sobrino de Borja Domecq, tras recoger el premio a Jandilla, muy bien dicho y sin papeles. Un discurso.
Y bien leído el de Roca Rey, con mucha miga, al que probablemente se lo han escrito. Pero donde se ve la diferencia de cultura de estos matadores con los de generaciones anteriores que no sabían decir dos palabras seguidas. Pero antes había 10 ó 12 figuras y ahora solo 1. Lo que va de ayer a hoy.
Andrés era el protagonista del cartel anunciador de la feria. Un petardo. Con el torero despechugado en una chaquetilla, sin camisa, y vestido de luto. Una “alegría” más para las muchas penas de esta sociedad española. ¿Han visto a algún torero vestirse así? ¿No había otro color?
Y grandes honores al heredero de Florito sin haber debutado todavía. Eso se llama besar el santo antes de llegar.
Sorpresa al ver leer sus palabras a Mariló Montero, una muy experta locutora-presentadora de radio y televisión. Y el premio más merecido por la valentía que le echó frente al broncas de Broncano defendiendo el toreo.
Y, en la gala, los carteles con poco protagonismo y leídos con prisas. Faltan, insisto, más promesas y sorprende la escasa presencia de la única figura, el despechugado del cartel, Roca Rey, y tampoco aprovechados los que van detrás. Para dar aliciente a las combinaciones, tendrían que estar 4 tardes, aunque no sé si entonces la feria sería repetitiva. Los abonados sabrán lo que hacen pero en este 2026 les va a costar más trabajo regalar las entradas en determinados días, teniendo además las corridas en abierto por Telemadrid. Hay además otros espadas, jóvenes, muy favorecidos y despachan a otros, con méritos, con una sola tarde cuando deberían tener por justicia dos oportunidades.
En fin, ya veremos.









