Hace unos días, cuando terminaba el pasado mes de enero, nos dejó un valenciano excepcional y gran amigo mío. Me estoy refiriendo a José Forés Lahoz.
Hace unos días, cuando terminaba el pasado mes de enero, nos dejó un valenciano excepcional y gran amigo mío. Me estoy refiriendo a José Forés Lahoz.
Esta anécdota la comentaba Antonio Vera, torero, hermano de torero y padre de torero, hace ya un montón de años en una tertulia taurina que se hacia en el desaparecido café El Fénix de Valencia, donde en la actualidad hay un establecimiento de ropa de señora y caballero, en el edificio que ocupa la compañía de seguros La Unión y el Fénix.
La siguiente anécdota me la contó personalmente Ángel Luis Bienvenida, en una tertulia nocturna madrileña inolvidable, no solamente por lo que se habló en aquella reunión, si no también por la categoría de los asistentes: la flor y nata de los mejores aficionados del mundo.
Uno de los diestros más carismáticos que ha habido en la historia del toreo fue Juan García Jiménez "Mondeño".
La siguiente anécdota la contaba Gabriel de la Casa, hijo de Emiliano de la Casa, "Morenito de Talavera" y tiene como protagonistas a su propio padre y a su tío Rafael de la Casa.
El matador de toros José María Recondo, nacido en una de las provincias vascongadas en 1931, concretamente en Guipuzcoa y que falleció en su Málaga de adopción en el año 2006, a causa de un infarto de miocardio, tuvo en los años 50 y 60 bastante aceptación entre los aficionados.