"Pasmoso" número 111, nacido en diciembre de 2012, de 532 kilos de peso y perteneciente a la ganadería de Domingo Hernández, fue indultado a petición del público, al principio de forma casi tímida, pero que fue "in crescendo" a medida que continuaba la lidia, y el matador López Simón, pedia a la presidencia ocupada por Amado Martínez que accediese al indulto. A lo que accedió el usía sacando finalmente el pañuelo rojo. El toro bien presentado, colorado ojo de perdiz, fue el único que derribó en una fortísima vara y su juego fue extraordinario por su nobleza y de incansables embestidas. Su matador López Simón, se lució en varios pases cambiados por la espalda en el inicio de la faena, y luego toreando sobre ambas manos llevando muy sometido y templado a su oponente. Pero no todo el conjunto tuvo la misma condición. La corrida en general adoleció de falta de fuerza en algunos astados. Segundo y quinto justitos de fuerza, pero todos mostraron nobleza en distintas opciones. López Simón en su primero. El tercero de la tarde, anduvo voluntarioso pero sin alcanzar mayores cotas, Muy mal con los aceros, precisó de dos pinchazos, media estocada y cuatro descabellos para terminar con el toro. Las dos orejas y el rabo simbólicos, le valieron para salir por la Puerta Grande. El que salió con todo merecimiento a hombros, fue el espada que abría cartel. El Juli que cortó tres orejas. La primera de ellas tras una faena al que abrió plaza …



