Y aún hubiera podido ser, que el triunfo alcanzase mayor eco, Si el casi bajonazo con el que despenó a su primero hizo que la presidencia, muy justamente, le negase la oreja, la salida a hombros estaba más que cantada.
Y aún hubiera podido ser, que el triunfo alcanzase mayor eco, Si el casi bajonazo con el que despenó a su primero hizo que la presidencia, muy justamente, le negase la oreja, la salida a hombros estaba más que cantada.
No me gusta tener que forzar el pareado, en un caso como éste, pero la actualidad manda. Padilla, fiel a su trayectoria y en un rasgo de pundonor y vergüenza torera, quiso desafiar a lo que no debía, y acabo en las manos de los doctores que integran ese magnífico equipo facultativo de la enfermería de la plaza de toros de Valencia. No voy a repetir el parte facultativo firmado por el cirujano jefe, Crístobal Zaragoza, pues ya figura en estas mismas páginas, pero la verdad sea dicha, nunca suponíamos que alcanzasen tanta gravedad. Y eso que después de ver las duras imágenes, aún pudieron ser peor. Corrida de Fuente Ymbro, muy desigual en todo o casi todo. En presentación: los hubo de buena nota y también el caso del segundo, justito, justito, para Valencia. Primero y tercero, tambíén al filo de la justeza de fuerzas. Y tambíén desiguales de juego. Sin duda, el mejor el quinto, hasta que se le acabó el fuelle. De ahí que su matador, Curro Díaz se afanase por no perder el tiempo con probaturas y pronto se echase la franela sobre ambas manos, para dejar constancía del buen momento que atraviesa y que fue la constante en la pasada temporada. Toreo de grandes quilates. Padilla, ya se ha dicho. Todo pundonor y ganas de agradar. Gustará a unos más y a otros menos. Pero no engaña a nadie. Es un caso ejemplar de superación en un hombre terriblemente castigado por los toros. Manuel Escribano, …
Pero no porque fuesen chicos y careciesen de fortaleza. No, todo lo contrario, El conjunto de los hermanos Lozano fue una corrida de impecable presentación.
No fue más que un ligero aperitivo. Una novillada sin caballos para tres alumnos de las Escuelas taurinas de Valencia, Murcia y Málaga. Miguel Senent "Miguelito", Ramón Serrano y Álvaro Passalaqua, respectivamente.
El vicio del "fumeque" en Antoñete No es que el hábito del tabaco fuera solamente del desaparecido diestro Antonio Chenel "Antoñete", el hábito, o para decirlo más claramente el vicio del fumeque ha afectado y lo sigue haciendo a un gran número de toreros.
Lo primero que hay que aclarar es que si Diego Puerta, uno de los diestros con más valor en la historia del toreo, con más de 50 cornadas en sus carnes, y casi 1.200 corridas de toros en su vida profesional, fue llevado a la cárcel, no fue por dejarse vivo algún toro, o por haber estado peor que Cagancho en Almagro, circunstancia que, como muchos recordarán, dio lugar a la famosa viñeta publicada en los años veinte en el ABC verdadero, en el que dos ratoncitos estaban en una celda carcelaria, en actitud de espera, cuando uno de ello se dirigió al otro y le digo "qué raro, las ocho y Cagancho sin llegar".