Autor: Francisco Picó

HomeFrancisco Picó
Francisco Picó

Francisco Picó

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932. En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete. En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc, Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993. Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».

No me gusta tener que forzar el pareado, en un caso como éste, pero la actualidad manda. Padilla, fiel a su trayectoria y en un rasgo de pundonor y vergüenza torera, quiso desafiar a lo que no debía, y acabo en las manos de los doctores que integran ese magnífico equipo facultativo de la enfermería de la plaza de toros de Valencia. No voy a repetir el parte facultativo firmado por el cirujano jefe, Crístobal Zaragoza, pues ya figura en estas mismas páginas, pero la verdad sea dicha, nunca suponíamos que alcanzasen tanta gravedad. Y eso que después de ver las duras imágenes, aún pudieron ser peor. Corrida de Fuente Ymbro, muy desigual en todo o casi todo. En presentación: los hubo de buena nota y también el caso del segundo, justito, justito, para Valencia. Primero y tercero, tambíén al filo de la justeza de fuerzas. Y tambíén desiguales de juego. Sin duda, el mejor el quinto, hasta que se le acabó el fuelle. De ahí que su matador, Curro Díaz se afanase por no perder el tiempo con probaturas y pronto se echase la franela sobre ambas manos, para dejar constancía del buen momento que atraviesa y que fue la constante en la pasada temporada. Toreo de grandes quilates. Padilla, ya se ha dicho. Todo pundonor y ganas de agradar. Gustará a unos más y a otros menos. Pero no engaña a nadie. Es un caso ejemplar de superación en un hombre terriblemente castigado por los toros. Manuel Escribano, …

Lo primero que hay que aclarar es que si Diego Puerta, uno de los diestros con más valor en la historia del toreo, con más de 50 cornadas en sus carnes, y casi 1.200 corridas de toros en su vida profesional,  fue llevado a la cárcel, no fue por dejarse vivo algún toro, o por haber estado peor que Cagancho en Almagro, circunstancia que, como muchos recordarán, dio lugar a la famosa viñeta  publicada en los años veinte en el ABC verdadero, en el que dos ratoncitos estaban en una celda carcelaria, en actitud de espera, cuando uno de ello se dirigió al otro y le digo "qué raro, las ocho y Cagancho sin llegar".

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO