En torno a la segunda de Fallas. “Los toros de Alcurrucén parecían de todo a cien”

Pero no porque fuesen chicos y careciesen de fortaleza. No, todo lo contrario, El conjunto de los hermanos Lozano fue una corrida de impecable presentación.

Todos cuatreños y dos de ellos, primero y cuarto con cinco años y medio, los dos nacidos respectivamente, en octubre y noviembre de 2.011. Ese primer toro “Codicioso” , que por la mañana costó un mundo que entrase en chiqueros, fue un pedazo de toro. Si, ya sé que fue todo fachada, pero llenaba la plaza de seriedad. Todo el conjunto mostró dificultades, según me informan, a la hora de enchiquerar.  A la una de la tarde, después de casi una hora, solamente se habían enchiquerado tres toros.  El segundó fue recibido con tímidas protestas, pero creo sinceramente, porque comparándolo con el primero, parecía su hermano menor.

Claro que a la hora de juzgar su comportamiento, excepto el sexto,  fueron mansos, sosos, distraídos, sin fijeza, descastados, y faltos de bravura.

Así las cosas, el resultado, no pudo ser otro que la voluntad de la terna y sus ganas de agradar.

El único que tocó pelo, fue el toledano Álvaro Lorenzo que toreó al sexto por verónicas de manera extraordinaria, sin duda lo mejor de la corrida. Luego con la franela anduvo mejor con la diestra que con la de firmar. Lo intentó un par de veces con la izquierda, pero tuvo que retornar a la derecha. Destacar igualmente la soberbia estocada, a un tiempo, de Juan Bautista en el primero. El francés anduvo más que decoroso, pero sigue sin alcanzar el deseado triunfo en esta plaza. Ya llegará, seguro.

Un tercio de entrada en tarde que comenzó soleada y se fue diluyendo hasta llegar a ser fresquita. Más de uno echó de menos la prenda de abrigo.

En la primera naya de sombra, casi a la vera del equipo de TV. de Canal Plus, pleno de informadores.  Paco Aguado, Ricard Triviño, José Luis Ramón, Federico Arnás, Paco Delgado, Vicente Sobrino, Barquerito, Carlos Bueno, Ángel Berlanga y sus compañeros de Aplausos.

En su barrera de siempre el doctor y buen amigo nuestro Antonio López Almenar, más arriba, mi siempre compañero de fatigas laborales, José Víctor Cervera con su gentil esposa Joseíta. Muy cerca de ellos el magistrado Mariano Tomás Benítez, pega la hebra con  el maltratado por Levante, El Mercantil Valenciano, Enrique Amat.

Dos filas más arriba el matador de toros retirado y director que fue de la Escuela Taurina de Valencia, Manolo Carrión, charla don el fuera diputado de asuntos taurinos de la Diputación anterior,  Isidro Prieto.

En burladeros del callejón la ganadera Aurora Algarra, junto a su esposo, Pepe Murube. Enrique Patón a quien pertenecía la anécdota con Morenito de Maracay, de ayer en  Avance Taurino, se acercó a dialogar con el matrimonio ganadero, antes citado.

En otro burladero, el diputado de asuntos Taurinos Toni Gaspar, junto a su buen amigo Toni Gazquez, buen amigo y alma mater de la cosa taurina en Valencia y propietario de uno de los museos taurinos más importantes del mundo.

Termino diciendo que acaba el día con una llamada telefónica de mi buen amigo y admirado cirujano, el doctor Fernando Carbonell, del equipo de la enfermería de la plaza de toros, quien  se solidariza con mis comentarios sobre la falta de seriedad para abrir las puertas en el acto de entrega de trofeos de 2016, del la corporación provincial.

Y esto es todo, mañana más.

Laus Deo.

 

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932.
En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete.

En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc,

Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993.

Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».