Este fue el título del documental que se proyectó anoche en la Real Sociedad Valenciana de Agricultura y Deportes de Valencia, en un acto presentado por el periodista, Enrique Amat, director del Foro Taurino de la entidad anfitriona.
Este fue el título del documental que se proyectó anoche en la Real Sociedad Valenciana de Agricultura y Deportes de Valencia, en un acto presentado por el periodista, Enrique Amat, director del Foro Taurino de la entidad anfitriona.
Es muy duro reconocerlo, pero es así. Se han cumplido los deseos de esos miserables, canallas, mal nacidos y los peores calificativos, que puedan recoger los diccionarios, que desearon la muerte de Adrián Hinojosa, un niño de ocho años, tristemente fallecido ayer en la localidad valenciana de Alcira, por la sencilla razón de que la pobre criatura, tenía afición a los toros y declaraba, que cuando fuese mayor le gustaría ser torero.
Se trata de una anécdota que hace unos días, charlando con Paco Delgado, director de Avance Taurino, me vino a la cabeza al comentarle lo que me confesó Luis Francisco Esplá, que en sus últimas corridas, le suponían los gastos totales, incluyendo, claro está, cuadrilla, hoteles, comidas, apoderado, impuestos y un muy largo etcétera.
Una vez terminadas las dos ferias que inician la temporada taurina en España, Fallas y Magdalena, se impone un análisis, ahora con mayor bagaje de argumentos.
Durante las pasadas Fallas, tuve ocasión y el gran placer de charlar un buen rato con Luis Francisco Esplá (para mi siempre Paquito Esplá, en memoria de su padre, Paquito Esplá) a quien vi debutar con caballos en la plaza de toros de Valencia, allá por los años 40.
En cuanto al resultado de la corrida, en estas mismas páginas pueden ver la crónica que el director de Avance Taurino, me encargó, por tener que desplazarse a Castellón, Paco Delgado, para cubrir la primera corrida de la feria de la Magdalena.