“La definición del Valor”
No falta quien dice, que el valor es la condición más importante para ser torero. Otros, sin embargo, afirman que con un valor justo, equilibrado y bien administrado, se puede llegar a ser figura del toreo, siempre que se posean otras cualidades, como inteligencia, capacidad, afición, vocación, y sobre todo arte.
Hay centenares, que digo centenares, miles de casos que atestiguan este aserto. No vale la pena citar ningún ejemplo. Repito hay miles de ejemplos. Que en cualquier buen aficionado están en su mente.
Francisco Montes “Paquiro”, en su Tauromaquia publicada en 1836 ya indicaba que el verdadero valor es aquel que nos mantiene delante del toro con la misma serenidad que tenemos cuando éste no está presente, es la verdadera “sangre fría” para discurrir en ese momento con acierto y lucidez que es lo que debemos hacer ante el toro.
Años más tarde, el maestro Domingo Ortega, uno de lo mejores y más grande de los dominadores que han existido en toda la historia del toreo, lo sintetizó con la siguiente frase “Lo más difícil es pensar ante la cara del toro”. Y todo ello con la siguiente dicotomía: corazón caliente y cabeza fría”.
Bueno no se trata de una anécdota, pero la definición, no puede ser más gráfica.









