La temporada de 2026 se presenta como un punto de inflexión para la tauromaquia. El adiós de Morante de la Puebla cierra una etapa marcada por su magnetismo artístico y obliga a repensar el modelo de las ferias y el equilibrio de los carteles. Se hacer necesario encontrar nuevas locomotoras y dar paso a una generación joven que abra un tiempo de renovación imprescindible.






