La presidencia de la plaza de toros de Valencia vuelve al centro del debate tras una feria de Fallas marcada por alguna decisión controvertida, sobre todo después de negarle una oreja a Tomás Rufo el 18 de marzo. Pilar Bojó, responsable del palco ese día, defiende el criterio común del equipo, la aplicación estricta del reglamento y la necesidad de mantener la exigencia en una plaza de primera, al tiempo que asume con naturalidad la discrepancia en los tendidos.






