Nuestro compañero Carlos Bueno dirige el programa que hoy contará con la presencia en el estudio de Miguel Senent “Miguelito”, Ramón Llorens y Vicente Esteve, y por teléfono Vicent Climent y David Casas.
Nuestro compañero Carlos Bueno dirige el programa que hoy contará con la presencia en el estudio de Miguel Senent “Miguelito”, Ramón Llorens y Vicente Esteve, y por teléfono Vicent Climent y David Casas.
La única manera de darles en las narices a los prohibicionistas y volver a ver toros en Barcelona es ofrecer una corrida en una plaza portátil. Y lo tienen que hacer toreros, ganaderos y empresarios juntos, formando una piña y sin ánimo de lucro. Depender de que los organice alguien con su medio de vida en Cataluña es una quimera, un imposible.
A la gala de entrega de los premios Goya de cine le faltó categoría y le sobraron lamentos poco sólidos. Un año más las quejas por la escasa atención institucional y la ausencia de subvenciones se sucedieron. Y todo a pesar de que los datos sitúan a la cinematografía entre las actividades que más ayudas reciben en nuestro país. La tauromaquia, por el contrario, parece vivir en un letargo conformista que le aleja de ejercer la mínima presión sobre nuestros políticos en pos de reclamar un trato igualitario al del resto de artes. No estaría mal organizar un evento similar al de los Goyas donde hacerse oír.
Los carteles de Fallas, la negativa de Balañá a reabrir la plaza de Barcelona, los éxitos de Ponce, Morante, Juli y Garrido en América, los próximo acontecimientos y mucho más, hoy lunes de 22:00 a 23:00 h. en Gestiona Radio Comunidad Valenciana
Todo hace presagiar que la temporada que a punto está de dar comienzo será especial. Posiblemente acabe siendo el año en el que más valores jóvenes hayan irrumpido desde hace muchas décadas. Las figuras seguirán luchando por mantener su estatus, y los empresarios deberán saber barajar los nombres de los consagrados con los novedosos para ser justos con los toreros y conferir a los carteles el atractivo que la afición merece. 2017 se antoja un año clave, un punto de inflexión en la tauromaquia moderna. Aunque no habrá ruptura con lo establecido ni cambios radicales -me refiero a que las figuras seguirán toreando por merecimientos propios un número de corridas similar al que hasta ahora contrataban- parece seguro que en la mayoría de las ferias entrarán en juego nuevos valores que han despertado grandes ilusiones entre los aficionados gracias a sus legítimos logros sobre el albero. Al menos los primeros carteles de la temporada que ya se han anunciado dejan entrever que esa va a ser la tendencia a seguir a lo largo de una campaña que podríamos denominar de relevo. Además de Roca Rey y López Simón, que en 2016 ya se instalaron entre los imprescindibles, los empresarios deberán dar cabida a un puñado de jóvenes que necesitan ser tenidos en cuenta tanto como el futuro de la tauromaquia depende de ellos. A sabiendas de que me olvidaré de alguno, no quiero dejar de nombrar a Garrido, Ginés Marín, Álvaro Lorenzo, Luis David Adame, Javier Jiménez, …
Una cosa es no darse por aludido para no dar importancia al contrario y otra dejar que se salga con la suya aún cuando sus formas no sean legítimas. Dice el refranero que “quien calla, otorga”, es decir, que si no se presenta objeción alguna y se permanece callado, se da a entender que se muestra aprobación a lo propuesto, y eso no. Está bien que se ni ninguneen las acciones de los antitaurinos, pero no denunciarlas es de tontos.