Me parece sospecho que cada vez que un grupo antitaurino se manifiesta a las puertas de una plaza de toros aparezcan al unísono las cámaras de alguna cadena de televisión. Y opino que es muy poco ético que esos medios de comunicación den cobertura máxima a quienes amparan en su seno a personas que abogan por la muerte de sus semejantes únicamente por pensar diferente, que tergiversen la realidad y que intenten encauzar la opinión pública hacia una sola dirección.






