Morante de la Puebla afronta el tramo decisivo de una temporada tan intensa como exigente. 36 paseíllos hasta el momento, percances, enfermedades y un desgaste que va mucho más allá de lo físico jalonan un año en el que cada tarde se le reclama algo extraordinario. Con más de 50 corridas en el horizonte, la gran incógnita es cuánto puede resistir un torero al que su propia genialidad ha condenado a no poder conformarse nunca con lo suficiente.






