Parece que cada vez con mayor frecuencia se está confundiendo libertad con libertinaje, y cualquier tontaina es capaz de perpetrar un acto vandálico sin que la justicia se muestre mínimamente severa con él, lo que acaba favoreciendo la aparición de más tontainas faltando al respeto. Si cuando yo era joven se me hubiese ocurrido manchar una estatua con pintura, mi padre me la hubiera hecho limpiar con la lengua; una manera de atajar de cuajo las imbecilidades.






