También. Y por supuesto Presidenta de la Comunidad. Y ahora no en el burladero del callejón sino en el palco, decidiendo, sacando y metiendo pañuelos, ordenando cambios de tercio, dando o negando orejas, mandando avisos. En fin, presidenta de una tarde.
Esto ya es imparable porque empezó SEVILLA. E imparable porque SAN ISIDRO ahí está. Y todavía más imparable por el 5º NHB ¡Y en la de único espada de MARCO PÉREZ, novillero que lleva entre nosotros un poquito más de un cuarto de hora. Esto no lo han visto ni los más viejos del lugar y tiene difícil explicación aunque estemos ante masas convulsas!
¿Sería momento de plantear un “cónclave taurino” para repensar el modelo, consensuar reformas y buscar un equilibrio entre fidelidad a la liturgia del toreo y adaptación a los retos que reclaman los nuevos tiempos? Del mismo modo que, tras la muerte del Papa Francisco, el Colegio Cardenalicio designará un relevo que de continuidad sin fosilizar, la tauromaquia debería encontrar un órgano rector que trace una estrategia global y a largo plazo, especialmente en estos momentos donde su presencia social, legal y cultural está cada vez más cuestionada.
Siempre se ha dicho que el agua es una bendición. Y así es, efectivamente, no en vano en este elemento, parece, está el origen de la vida y ya Séneca lo tenía claro al afirmar que “la vida es la lluvia y el trueno en el cielo, lo que es y lo que no es”. Pero también es cierto que no en todo momento llueve a gusto de todos.
Sí, a las cinco de la madrugada del Jueves Santo, hora que según la Historia estarían juzgando y condenando al Jesús Nazareno. Sí, toreando como en la plaza, pero sin capotes ni muletas. Escuchando el pasodoble El Gallo a todo motor y sin parar y batiendo palmas, a esas horas, por calles y plazas, unos miles de personas seguidoras de San Pedro, como si estuvieran en el tendido entusiasmados y divertidos.
En lo que queda de este país es suficiente que un partido político diga blanco para que el otro se aferre a lo negro, demasiadas veces sin argumentario lógico, sin directriz convincente, sin ser parte del programa electoral; y los toros lo están sufriendo. En el Congreso del Estado mexicano de Aguascalientes aprobaron por unanimidad proteger y blindar la Tauromaquia. Un suceso ejemplar en tiempos de crispación e intolerancia política generalizada.






