Ya están los abonados en la cola de Las Ventas o ante el ordenador sacando sus abonos y también dentro de unos días en la Maestranza, analizando, revisando y hasta rumiando los carteles de ambas ferias, las más importantes del toreo.
Ya están los abonados en la cola de Las Ventas o ante el ordenador sacando sus abonos y también dentro de unos días en la Maestranza, analizando, revisando y hasta rumiando los carteles de ambas ferias, las más importantes del toreo.
Antes de la gala de presentación de carteles de la feria de San Isidro, hay algo que la gente ni se entera y es el amén tradicional del Centro de Asuntos Taurinos a todos los que presenta la empresa. Siempre el sí de la Comunidad. ¿Recuerdan alguna vez que hayan puesto alguna pega, o más, peguita, a algún cartel? A vivir los componentes del Centro, a vivir que son dos días. Les da igual que los carteles sean tan vulgares como los de este año. Vale todo. Si el pueblo español traga sin rechistar lo que viene de la Moncloa, ¿no va a tragar lo que dice y hace Plaza 1? En fin, otro gasto inútil como tantos y tantos de Sánchez, que con apellido tan vulgar, como sus antecesores, se ha hecho tan famoso.
La gala-presentación de los carteles de la feria de San Isidro lleva ya unos años para socializar la combinaciones. La empresa hace un tremendo esfuerzo montando una carpa en el centro de Las Ventas que costará un dineral. Alguien me susurra que ese gasto se podría invertir en mejoras para los abonados y que con el alquiler de un gran teatro podría valer, pero claro, digo yo, no tendría el ambiente del lugar ni muchísimo menos.
Sobre MORANTE se escribe y no se para. ¿Hay empacho MORANTE CAMACHO?. El personal normal parece que se está hartando. Nunca se echó tanto en falta tras una despedida y resulta que fue de todo menos ausencia de los ruedos.
Lo lógico sería escribir del desgobierno de Sánchez y sus esclavos mudos en el intento de prohibir que los menores vayan a los toros. Y encima dicen que los del sanchesmo, no sanchismo, que viene de Sancho, han hecho esta promesa a la ONU, otra que tal desde hace mucho tiempo, y están dispuestos a cambiar la ley para hacer otra barrabasada o bestialidad.
Pese al comunicado oficial sobre lo de MORANTE, muchos aficionados y curiosos, estén o no de acuerdo con la decisión del torero, no se creen del todo este bandazo y esperan al 9 de febrero, día en que se anunciarán los carteles de la temporada de SEVILLA y otros más recalcitrantes a verlo el Domingo de Resurrección hacer el paseíllo.