En Atarfe se celebró recientemente un espectáculo taurino para reivindicar una vez más la declarada y repetida unión más absoluta entre toros y flamenco. Y, para refrendarlo, todas las actuaciones de los espadas estuvieron amenizadas por un cantaor.
En Atarfe se celebró recientemente un espectáculo taurino para reivindicar una vez más la declarada y repetida unión más absoluta entre toros y flamenco. Y, para refrendarlo, todas las actuaciones de los espadas estuvieron amenizadas por un cantaor.
Pues no sé si será síntoma o la realidad que espera en este 2026, MADRID a salvo, pero en algunas corridas, especialmente, de CASTELLÓN hubo menos público del esperado y con carteles interesantes con los toreros que hay. Incluso ROCA REY, tomen nota, no llenó en la ciudad DE LA PLANA y eso que es el único que atrae público a las taquillas. También se notó en VALENCIA. Se espera a MORANTE cuando reanude después de su “larga retirada”. Después ninguno es garantía de que va a sentar a muchos aficionados y curiosos en los tendidos. Es lógico lo de los nuevos. Ahora los ponen porque le han visto las orejas al lobo. Por si acaso. Y porque necesitamos que cuajen al menos dos. NAVALÓN y AARÓN están en ello y alguno más.
Cuando sólo hay dos figuras en la actualidad, ¿es más lógico que vaya más gente a los toros?... Cuando esas dos son las únicas que está demostrado que llevan gente a los toros…Cuando a Madrid sólo viene una de las dos figuras…Cuando sólo actúa dos tardes..Cuando los de detrás con interés no los contrataron 4 tardes para formar carteles más interesantes…Cuando las entradas sueltas valen casi el doble de las abonadas cuando hasta hace poco no era así…
Tras VALDEMORILLO, coge el gran testigo OLIVENZA, y toma protagonismo la tele pública y abierta de EXTREMADURA, pero no nos descubre nada. Una novillada, sin pitones y muy dócil, de TALAVANTE, no merece de los comentaristas ni una alusión a las cabezas de estos animalitos y sí a la terna que, según ellos, está fenomenal en lo que parece un festival de luces. En fin, el problema de los comentaristas parece no tener remedio, menos si son de cadenas privadas. Tampoco de las otras. En fin, la España de hoy.
Pues va a acabar “Tardes de soledad” como acaban casi todas las cosas en España, discutidas y acaloradamente, incluídas las películas, lo que en esta ocasión no puede venir más a cuento. De la genialidad y la exaltación al rechazo.
La locura en Zaragoza no cesa. Parece que todos están empeñados, principalmente los responsables de la plaza, políticos sin cabeza, en que no haya Feria de San Jorge, en abril, si pensamos que ya estamos en marzo y lo que queda para que haya empresa, si hay. El último absurdo lo protagoniza Alberto García, aspirante a ser empresario, por lo que parece que aceptó el pliego, pero ahora lo denuncia, por lo que parece que no lo acepta. Áteme esa mosca por el rabo señor García.