Autor: Ricardo Díaz-Manresa

HomeRicardo Díaz-Manresa
Ricardo Díaz-Manresa

Ricardo Díaz-Manresa

Nació en Cartagena en 1944. Director del Telediario de la Segunda Cadena de TVE “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena. Jefe de corresponsales en el extranjero. Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana. Fue durante 8 años director del Diario Hablado de Radio Nacional de España de las 14.30, ocupando tiempos especiales como la Transición, la restauración de la Monarquía y los años de Gobierno de la UCD. Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios. Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE. Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena. Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete). Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de Sevilla y Cartagena. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.

Desde hace muchos años teníamos las corridas de la Beneficencia y la Prensa, de gran prestigio, organizadas por las entidades correspondientes fuera de la empresa y nada que ver con San Isidro salvo en algo importante: volvían a Madrid los triunfadores de la isidrada. Había más: la del Montepío de Toreros. E Incluso según el año alguna benéfica se añadía.

Lo de COLOMBIA es fortísimo : prohibidos los toros. Y más fuerte todavía la última y principal causa de lo ocurrido: el pueblo pasota al que le importa todo un pito. Ha faltado pueblo,  y cuando no hay pueblo… dice CÉSAR RINCÓN. Como en ESPAÑA para tantas cosas. Sigue adelante el manicomio del mundo ¿Hacia dónde vamos?. Sin pueblo no hay nada. Desde luego CÉSAR. Y que no le echen la culpa a los dictadores satánicos. Hacen bien en aprovecharse ¿O no es así?

Lo nunca visto en San Isidro son los No Hay Billetes con carteles flojos o regulares, sin uno rematado, todos los nombres muy repartidos, todos con algún aliciente salvo cuatro o cinco carteles manifiestamente mejorables,  carteles hechos para pagar bien  a uno, medio bien a otro y al tercero, la merienda. Todo muy pensado y muy equilibrado.

En la vida, que en gran parte es injusta,  en consecuencia muchas situaciones  lo son. O por mala suerte, por errores propios o ilógicamente porque sí. Unos tienen menos méritos y están arriba y otros, con más, ocupan un nivel inferior. Ocurre también que los que dependen del público, no atraen todas las simpatías que merecen.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO