No va a caber en un artículo porque Ponce fue un grande de los más grandes. Grande entre los grandes. Pero nadie es perfecto y, sin embargo, Ponce se asemejaba mucho, hasta su retirada imprevista y su cambio de mentalidad torera y de vida personal.
No va a caber en un artículo porque Ponce fue un grande de los más grandes. Grande entre los grandes. Pero nadie es perfecto y, sin embargo, Ponce se asemejaba mucho, hasta su retirada imprevista y su cambio de mentalidad torera y de vida personal.
Pues Ponce dijo adiós entre el cariño del público, que lo ha tratado muy bien, aunque sus preferidos juampedritos estuvieron a punto de fastidiarle el gran adiós de Valencia, pero los JP han sido uno de sus caprichitos. Tampoco le ayudaron en su penúltima, en Zaragoza.
No nos venga con cuentos, don Matías de la Puerta y no den más vueltas en sus declaraciones, suyas o de sus socios. Onetoro, la del mazazo y la espantá, tenía un contrato con sus clientes que les habían pagado y Onetoro anunció a bombo y platillo que darían las ferias de San Miguel de Sevilla, Otoño de Madrid y la despedida de Ponce en Valencia y los abonados ya habían ingresado las cuotas.
Se consuma la tomadura de pelo a la afición y tampoco sin televisión en la despedida de Ponce, su última corrida en España, en su Valencia, con su gente. La televisión autonómica de su tierra se niega pese a las peticiones de amplios sectores, pero -ya saben- están al “servicio” del pueblo y se ríen de él con el dinero de todos. Otro favor después del que le debemos a la plataforma del mazazo y la espantá. Mucho huele a podrido y, mientras, los españoles tragando carros y carretas, abarrotando bares y terrazas, vacaciones y carreteras…
Se está acabando la temporada y se ha hablado mucho de los toros en directo por televisión. Fundamentalmente por el mazazo y la espantá de Onetoro que ha dejado desolada a la afición. Pero no todo afortunadamente es Onetoro, que Dios tenga en su gloria televisiva. También tenemos autonómicas, que sí dan toros en directo.
Sigue el clamor contra Onetoro, Unique, por haber dejado sin toros por televisión a tantos que por edad, salud, recursos económicos y por estar lejos de las ciudades de las ferias o también por su cartera, tanto en España como en el resto del mundo, disfrutaban así de los toros. Desde luego hasta ahora y quién sabe si en el futuro porque aparece todo muy negro.