Esa es la pregunta que se hacen muchos. ¿A dónde vamos?¿Hacia la explosión sorprendente del público llenando las Ventas? ¿Sin fijarse tanto en los carteles de la isidrada o queriendo asistir el día que fuera?.
Esa es la pregunta que se hacen muchos. ¿A dónde vamos?¿Hacia la explosión sorprendente del público llenando las Ventas? ¿Sin fijarse tanto en los carteles de la isidrada o queriendo asistir el día que fuera?.
Pues los tres mosqueteros de LAS VENTAS, los tres PUERTAS GRANDES, los triunfadores FERNANDO ADRIÁN y BORJA JIMÉNEZ en especial los dos matadores ¿están en las últimas ferias anunciadas, que en opinión extendida, son completas, rematadas e insuperables?. Ruede la rueda de la propaganda que escribía ANTONIO DÍAZ-CAÑABATE en su tiempo.
Pues sí, lo dejaron solo arriba. Hasta el año pasado el peso de la temporada lo compartía con El Juli y Morante. Este 2024 empezó con Morante, pero se ha quedado solo al cortar temporalmente el torero de La Puebla. Solo.
Desde hace muchos años teníamos las corridas de la Beneficencia y la Prensa, de gran prestigio, organizadas por las entidades correspondientes fuera de la empresa y nada que ver con San Isidro salvo en algo importante: volvían a Madrid los triunfadores de la isidrada. Había más: la del Montepío de Toreros. E Incluso según el año alguna benéfica se añadía.
Lo de COLOMBIA es fortísimo : prohibidos los toros. Y más fuerte todavía la última y principal causa de lo ocurrido: el pueblo pasota al que le importa todo un pito. Ha faltado pueblo, y cuando no hay pueblo… dice CÉSAR RINCÓN. Como en ESPAÑA para tantas cosas. Sigue adelante el manicomio del mundo ¿Hacia dónde vamos?. Sin pueblo no hay nada. Desde luego CÉSAR. Y que no le echen la culpa a los dictadores satánicos. Hacen bien en aprovecharse ¿O no es así?
Lo nunca visto en San Isidro son los No Hay Billetes con carteles flojos o regulares, sin uno rematado, todos los nombres muy repartidos, todos con algún aliciente salvo cuatro o cinco carteles manifiestamente mejorables, carteles hechos para pagar bien a uno, medio bien a otro y al tercero, la merienda. Todo muy pensado y muy equilibrado.