Dos casos alucinantes: unos declaran a Talavante como triunfador de la feria y otros desierto el premio.
Dos casos alucinantes: unos declaran a Talavante como triunfador de la feria y otros desierto el premio.
Los hechos destacados en San Isidro 2025 son los siguientes:
Preguntad, preguntad en TELEMADRID cómo le ha ido con los toros. Como nunca. Desde hace 13 años no conocía nada igual. Explosión de audiencia. Éxito tras éxito. Ya ven lo que se ven los toros cuando nos los dejan ver. Claro, en abierto. Queda clarísimo que los toros interesan.
Sólo por una letra, la ene, y queda, en lugar de Morante, Mor-ARTE. Hemos pasado de ”Negando a Morante” (el presidente) a queriendo a Morante. Sí casi todo el público de la Beneficencia, como si sintiera que le faltó algo por darle en la de la Prensa. Y hemos visto cosas inéditas, lejos del capote y la muleta:
¿Cuántos negaron a Morante cuando la presidencia no le dio la oreja en las Ventas el 28 de mayo, Corrida bautizada como de la Prensa? Pocos, muy pocos, pero el que más el señor que presidía el festejo. Con nombre y apellido religiosísimos. Ignacio, por el grande de Loyola, y San Juan para elegir entre el Bautista y el Discípulo Amado. Pues ninguno de los dos puso sentido común en el del pañuelo blanco.
La comparecencia de Marco Pérez como único espada y nada menos que en San Isidro tenía su miga. Y sus méritos para el joven espada de Salamanca: