Sólo por una letra, la ene, y queda, en lugar de Morante, Mor-ARTE. Hemos pasado de ”Negando a Morante” (el presidente) a queriendo a Morante. Sí casi todo el público de la Beneficencia, como si sintiera que le faltó algo por darle en la de la Prensa. Y hemos visto cosas inéditas, lejos del capote y la muleta:

Ricardo Díaz-Manresa
1/ Ovación increíble, completa rotunda, cerrada, fortísima y larguísima nada más terminar el paseíllo de la de Beneficencia.
2/ Peticiones de oreja, con entusiasmo desatado y pañuelos agitadísimos.
3/ Vueltas, interminables, al ruedo tras cortar oreja y oreja. Y con capote, fundamental en la lidia, y montera. Torero. Detalles. Enseñando a los demás que se aferran en las vueltas a la montera, que es sólo un elemento sólo casi estéticos del que se podría prescindir como hacen todos en las goyescas y demás festejos con vestimenta diferente.
3/ La salida a hombros más multitudinarias que he visto en mi vida y con enorme cantidad de jóvenes.
4/ Paseado por las calles de Madrid, ca Alcalá p´alante, hasta el hotel o hasta la plaza de Manuel Becerra. Increíble ser paseado por un trecho considerable. Cerca de las diez de la noche y con un tráfico endemoniado. No recuerdo el caso anterior.
5/ Saludar desde el balcón desde su hotel, el Wellington, a la afición que le aclamaba en la calle.
Dos faenas de oreja, inferiores a la que hizo en la de la Prensa, pero con toros peores, especialmente en el 4º, al que hace años ni lo hubiera intentado. La del primero, justa y muy bien, pero una estocada baja en el 4º, que no la hubieran concedido, probablemente en otras situaciones. Pero si no la daban, se hubiese armado la mundial. Y además como compensación a su feria completa. Nunca he visto pedir una oreja con más fuerza ni con más gritos.
Exigiendo casi el trofeo. Desesperadamente el trofeo y creyéndolo justo y, sobre todo, necesario.
Y se ha escrito, dicho y hablado nada menos que :
1/ Después de este Morante los toreros se quedan aplanados. En la de la Prensa totalmente mustios Talavante y Tomás Rufo. Y en la de Beneficencia, Borja Jiménez, y se le notó bastante menos a Fernando Adrián, premiado con oreja en su primer toro. Pero claro si comparaban el toreo del de la Puebla con éste…
2/ Otro afirmó que el presidente debió suspender la Corrida de la Prensa vista la faena mágica de Morante en la de la Prensa tras el primer toro… Exagerao.
3/ Han sido tres faenas a considerar en cuatro toros. O sea, un 75% nada menos
4/ Y el gran quite que le hizo Morante a cuerpo limpio al banderillero Amores, con mucho garbo y torería, y llevando todo el tiempo en la mano derecha un vaso de agua. La faena del 28 fue completa, fastidiada con la espada, los descabellos. Y la tardanza de caer el toro. En cambio, en la de Benefiencia aprovechó el juampedrito expurándose el temple que tenía y obviando la falta de fuerza. La más difícil fue la del 4º porque el toro tenía dificultades y fue protestado por falta de trapío, otra realidad que reflejaba oscuro ambiente, pero fue haciéndolo poco a poco, hasta tan punto de convencer a protestones e incrédulo. Lo mató mal, sí, pero cayó rodado.
Todo lleno del arte de la apoteosis deMorARTE.









