El torero francés pagó con sangre sus ganas de triunfo.
Madrid, 5 de junio.
Plaza de Las Ventas.
Vigesimoquinta de la Feria de San Isidro.
Lleno.
Toros de Juan Pedro Domecq.
Uceda Leal, de grana y oro, silencio y silencio.
Clemente, de carmesí y azabache, silencio y ovación.
Pablo Aguado, de siena y oro, pitos y silencio.
Clemente fue cogido por el quinto, sufriendo luxación de codo izquierdo y policontusiones de pronóstico grave que le impiden continuar la lidia.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Toros de Juan Pedro Domecq, cinqueños, y Montalvo ( 2º bis), serios, variados de presentación y comportamiento, con movilidad, menor entrega y medida duración. Clemente terminó en la enfermería con luxación de codo izquierdo. El escalofriante volteo que recibió hizo temer cosas peores. Su peligroso segundo le venía avisando y en un descuido del torero lo sacó de la arena. Se le vio levantado del albero con un cuerno metido por la taleguilla, afortunadamente no le hirió. Lo llevaron a la enfermería. Con este toro lo intentó por ambos pitones, entregándose incondicionalmente. En el otro estuvo digno. Uceda Leal no terminó de acoplarse con uno que a veces se colaba, en el otro con escaso deslazamiento brilló por naturales. Estoqueó el astado que volteó a Clemente. Pablo Aguado poco pudo hacer con uno que llevó la cara alta sin apenas pasar, el otro quiso quitar la muleta y no dio opciones.
Clemente fue atendido en la enfermería de la plaza de Las Ventas, después de sufrir una “luxación de codo izquierdo. Se realiza reducción e inmovilización con férula y se traslada al Hospital Fraternidad-Muprespa Habana para estudio radiológico”.
El primero de Uceda Leal embistió con fuerza medida al recibirlo con el capote. En varas se entregó en la primera, cuidándolo en la otra. Se vino arriba en la muleta. Cuando empezó a pasarlo por el pitón derecho embistió desplazándose y acostándose a veces. Por el izquierdo lo mostró en la corta distancia pero su irregularidad al embestir, hizo tomar precauciones al torero quien no terminó de acoplarse. Saludó a su segundo con sentidas y ajustadas verónicas ganando terreno hasta el tercio. En varas se entregó en la primera dejándose en la segunda. Destacó Fernando Sánchez en un gran par de banderillas. Brindó al público. En la muleta resultó pegajoso, con escaso desplazamiento y quedándose debajo. Empezó por el izquierdo costándole pasar por su medida fuerza. Por el derecho entró rebrincado debido a su escasa condición, poco ímpetu y medido brío. Cuajó algunos naturales sueltos de buen trazo.
El primero de Clemente fue devuelto. Salió un primero bis sobrero de Montalvo. En varas la primera fue larga, queriéndose quitar el palo en la segunda. Esperó en banderillas. En la muleta se lo pasó por el derecho más allá del tercio en una serie ligada, instrumentada con gusto. Por el izquierdo, citando de frente y poniéndose en el sitio, el desplazamiento fue menor impidiendo la escasa entrega del toro que salieran con transmisión. En su segundo, cuando recibió con ajuste a portagayola, el toro repuso con rapidez tirándole un violento derrote, reaccionando Clemente con un autoquite tirando el capote al lado contrario, salvando por muy poco tan arriesgada situación. En varas se entregó en las dos. Brindó al público. Bronco, reservón, poderoso, fuerte, con genio e incierto fue el toro en la muleta. Ligó con entrega plena por ambos pitones, dejándosela puesta en la cara, tragando y soportando derrotes. El descuido mirando al tendido al ser volteado fue un error que seguro no repetirá.
Pablo Aguado en su primero, a la salida de varas, quitó por chicuelinas despacio, bonito, con su impronta y torería. Se quedó corto en la muleta y abrevió. Su segundo, con poca clase y derrotón, quiso arrancarle constantemente la muleta, no vio posibilidad de remontar faena y finalizó.







