La Vicepresidencia segunda del Gobierno ha iniciado los trámites con el Ministerio de la Cultura para intentar prohibir la celebración de los espectáculos cómico-taurinos a propuesta de la Dirección General de Derechos de los Animales. Su director, Sergio García Torres, arguye que el público se ríe de sus actuantes, cuando lo que ocurre es que se ríe con ellos, que es bien distinto. El trasfondo, una vez más, es atacar a la tauromaquia por todos los flancos posibles.






