Autor: Carlos Bueno

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Carlos Bueno

Carlos Bueno

Nació en Algemesí (Valencia) en 1968. Director y presentador de programa taurino “El Corro” de Berca TV, Televisión de Algemesí, desde 1996. Director y presentador del programa taurino “Patio de Cuadrillas” desde su creación en 2002, pasando por LP Radio, Punto Radio, Gestiona Radio e Intereconomía Radio. Articulista de la revista “Avance Taurino” desde 1998. Redactor del semanario taurino “Aplausos” desde junio de 2004 hasta agosto de 2005 y director del periódico “La Veu d’Algemesí”. Ha escrito los libros «Luis Francisco Esplá, toreador», «Plaza de toros de Algemesí» y «Sueños de gloria».

En dos décadas el toreo ha perdido más del 60% de las funciones que se celebraban. El problema se acrecentó con la pandemia y es más preocupante en el caso de las novilladas. Conseguir la viabilidad de los festejos menores ha de ser una prioridad para que la tauromaquia siga disfrutando de aparición de nuevos valores que provoquen la necesaria renovación periódica del escalafón.

Después del paréntesis de agosto, el programa taurino de Radio Intereconomía Valencia regresa hoy lunes de 22:00 a 23:00 h. con la presencia en el estudio de Agustín Colomar y la participación de Alberto Fernández y Pablo Donat.

Los intereses políticos pasan demasiadas veces por encima de las verdaderas necesidades, inquietudes y, en ocasiones, derechos de los ciudadanos, y en materia taurina el asunto se agudiza. Después de una remodelación faraónica la plaza de Xàtiva permanece cerrada por falta de sensibilidad y de voluntad de quienes nos gobiernan. No hay intención de subsanar las deficiencias técnicas del edificio porque mientras permanezca en desuso seguirá valiendo como arma arrojadiza contra los del bando contrario. Eso piensan y así actúan quienes intentan sacar rédito electoral con la situación. Y entretanto el pueblo sin toros.

133 días después de una espeluznante cogida que le pudo dejar tetrapléjico, Emilio de Justo reaparecía para imponerse a las adversidades. Más allá del éxito artístico conseguido, en el ambiente imperaba el triunfo de un hombre que ha superado más de cuatro meses de dolor, dureza, incertidumbres, miedos y esfuerzo. Fue un milagro que el torero extremeño no quedase postrado para siempre en una silla de ruedas. Fue un milagro que pudiese volver a hacer el paseíllo en tiempo récord.

La tauromaquia sin exigencia no tendría sentido ni futuro. Pero hasta alcanzar la élite del toreo, el que se produce en las plazas de mayor rigurosidad y repercusión, los toreros han de pasar y hacerse en cosos amables donde una tarde de toros es parte fundamental de las fiestas del pueblo.

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