“Los hermanos “Vito”, sólo invitan a una caña”. Los comienzos de los toreros son con frecuencia difíciles.
El grandísimo Julio Pérez “Vito”, uno de los toreros con mayor porte y elegancia, dentro y fuera de las plazas de toros, fallecido en su ciudad natal de Camas (Sevilla), en junio del año 2016, contaba que en sus primeros años de novillero, tras la dura etapa de becerrista, el dinero no era, precisamente algo que le sobraba.
– Después de torear una novillada en Madrid, en la que el público me ovacionó con fuerza y salió hablando de mi, Mi hermano Manuel y yo decidimos quedarnos unos días en la capital para conocer la gran ciudad.
Fuimos a la cervecería La Alemana, cuartel general que fue de los “dominguines”, y allí nos encontramos con nuestros compañeros Angelete y Blanquito. Los dos nos dieron la enhorabuena por el éxito en Madrid y nos propusieron que les invitáramos a unas cañas y una buena fuente de gambas para celebrar el triunfo.
Mi hermano Manolo se adelantó y dijo, mira Blanquito, podeis pedir la caña, pero lo de las gambas, las tendreís que pescar vosotros mismos…









