El olé o, mejor, el óle de Sevilla. Que son dos gritos muy diferentes. El segundo del pellizco, del alma, de la admiración. Lo saben los aficionados. Un sí, sí, sí. Un sí rotundo. Un sísísísí de golpe y entregado. 10 de mayo de 2019. Y en la misma tarde todas las orejas, todas las ovaciones, todas las alegrías, todos los títulos. Y el mejor de todos, torero de Sevilla. Morante, con lo que es Morante en Andalucía, no lo ha tenido del todo. Faltó la entrega del Baratillo. Y hasta le falló varias veces en taquilla.
300 toreros hicieron sonar sus voces contra la desigualdad y la dictatorial discriminación que están sufriendo por parte de nuestro Gobierno. Apenas un puñado de profesionales que, intuyo, no consiguieron inquietar como era su intención al poderoso Ministerio de Trabajo regentado por los antitaurinos de Podemos. En esta época de falsos demócratas no basta con tener la razón, hay que hacerla valer, y cuantos más guerreros la reclamen mejor. Porque a los mandatarios les duele más la cantidad que los argumentos.
El próximo viernes, 31 de julio, Federico Arnás concluye una dilatada trayectoria profesional en RTVE y, mañana mismo, sin solución de continuidad, sienta plaza en el universo del retiro activo. La extinción del compromiso laboral con la televisión pública del, ahora sí, exdirector de Tendido Cero, no representa un mutis conclusivo. Por fortuna, Arnás continuará en el ejercicio del periodismo taurino, campo en el que no abundan los informadores de su talla.
Esta temporada tenía que haber celebrado, y a lo grande, sus treinta años como matador. Y se había planteado un reto: torear más que nadie en una campaña tan especial. Y lo sigue intentando, pese a lo complicado que está todo.
Huelva sí puede. Y ahí la tienen 2 y 3 de agosto con su feria. Pero el resto de las capitales andaluzas, no. La pobre taurinamente Cádiz capital, muerta taurinamente hace mucho, sin plaza. No puede, claro. Ni tampoco las otras seis capitales andaluzas y dicen que taurinas (ya lo veo cuando hacen falta). Sevilla, que a ver si puede por San Miguel, pero que… leleré. Y Málaga, Córdoba, Granada, Almería y Jaén, ya veremos, pero va a ser que no. Algunas tiraron la toalla hace meses.
La temporada de festejos populares se ha reactivado en la Comunidad Valenciana después de meses de trabajo y reuniones entre la Federación de Peñas y el Gobierno autonómico. En acuerdo alcanzado permite la ocupación del 50% del aforo de las plazas y recintos donde se celebren los actos taurinos. Sin embargo, la temporada de toreo profesional pasará en blanco porque los empresarios de los cosos de Alicante, Valencia y Castellón han preferido escudarse en la inviabilidad de organizar corridas si se cumple la normativa nacional, antes que negociar una mejora de las condiciones de ocupación de los tendidos.






