Huelva sí puede. Y ahí la tienen 2 y 3 de agosto con su feria. Pero el resto de las capitales andaluzas, no. La pobre taurinamente Cádiz capital, muerta taurinamente hace mucho, sin plaza. No puede, claro. Ni tampoco las otras seis capitales andaluzas y dicen que taurinas (ya lo veo cuando hacen falta). Sevilla, que a ver si puede por San Miguel, pero que… leleré. Y Málaga, Córdoba, Granada, Almería y Jaén, ya veremos, pero va a ser que no. Algunas tiraron la toalla hace meses.

Ricardo Díaz-Manresa
Ávila si pudo pero tantas capitales del centro y del norte de España, muerta y mudas. Parece que Burgos enarbolará la bandera del futuro. Porque nos estamos jugando el futuro. ¿ No lo sabe todo este grupo de taurinos altamente incompetentes y totalmente cobardes?.
Hay dos mundos, el de fuera, el que se ríe de los toreros cuando se manifiestan pidiendo sus derechos, completamente ignorados porque los políticos actuales en el poder los desprecian. No hacen valer sus derechos frente a este Gobierno que lo único que sabe hacer vergonzosamente bien, los 23 ministros, nada menos que 23, frente a los 10 de Holanda, aplaudir después del fracaso de Europa de su Sánchez, aplaudir fervientemente para seguir… mamando.
Comprendo además que los de fuera no puedan comprender lo que no está haciendo el toreo en este momento histórico –nada, poco o mal y tarde- y, por tanto, ni nos respeten ni nos valoren. Tardaron meses en la crisis del coronaví en decir que estaban vivos.
Y desde dentro, siempre lo peor. Taurinos, apoderados y toreros (algunos sólo) diciendo que hay que dar toros, como sea pero sin echarse p´alante. Hay que rebajar honorarios sobre todo. Apretarse el cinturón, que se dice. Ser noticia. Estar en la sociedad. Tener voz. Gritar si hace falta.
Apoyar a las empresas cobardes (casi todas) y poder torear y recordar así todas las grandezas del toreo.
Si no, está clarísimo que el toreo será la actividad y el espectáculo más perjudicado de esta crisis.
¡Muévanse como Ávila y Huelva que sí han podido! Y como otras ciudades y pueblos que sí darán toros.
(De Madrid, ni una palabra. ¿Para qué?
A veces no se puede, no se quiere o las dos cosas.









