Ser matador es muy difícil y ser rejoneador posiblemente sea más complicado aún. Detrás de cada torero a caballo hay largas horas, días inagotables, años enteros de dedicación infinita; una eternidad. Y un saco sin fondo en el que cabe todo el dinero que se quiera invertir. Andy Cartagena cumple esta temporada veinte años de alternativa y sigue preparando caballos con la misma ilusión del primer día.

En este año de celebraciones, aniversarios y recuerdos, se cumple también medio siglo de una historia que fue clave para el desarrollo posterior de la fiesta de los toros. Un espectáculo que por entonces vivía una época de esplendor, desde que había aparecido en escena Manuel Benítez "El Cordobés". Las plazas se llenaban de un público heterogéneo y apasionado y los empresarios cuidaban al mítico torero porque les suponía una garantía económica.

  La peña Los Machacos de Valencia está de luto. El fallecimiento de Francisco Puchol - Quixal ha caído como mazazo entre sus socios. El bueno de Paco Puchol recibió hace un par de años la distinción que acreditaba a su padre, el célebre galerista valenciano del mismo nombre, como Machaco de Honor. Éste, natural de Vinaròs, fue un gran aficionado a los toros. Y junto a otro vinarocense de excepción y machaco como Jaime Sanz, recorrió en su momento toda la geografía taurina española siguiendo a un torero que despertó unas extraordinarias expectativas, como Juan Serrano Finito de Córdoba. Su hijo Paco, al recibir la placa que acreditaba a su padre como Machaco de Honor,  manifestó su deseo de ser parte integrante de esta peña. Y lo era de corazón, de iure y de facto, para orgullo de los componentes de la misma. Una peña que se mantiene unida y que últimamente parece que algún tuerto la haya mirado. Hace apenas dos años falleció uno de sus nueve componentes, el bueno de Vicente García, gerente de la Casa de los Caramelos, gran aficionado y mejor persona. Este año, la alegría fallera se ha visto empañada por la cornada que ha sufrido su ilustrísimo portavoz, Marcelino Belenguer y Aparicio, insigne diseñador gastronómico, de la que está recuperándose con tanta casta como raza. Con todo, todas estas cosas hacen sentir a la peña mucho más fuerte y más unida. Una peña antiestatutaria e iconoclasta, amante de la fiesta de los toros …

Es muy duro reconocerlo, pero es así. Se han cumplido los deseos de esos miserables, canallas, mal nacidos y los peores calificativos, que puedan recoger los diccionarios, que desearon la muerte de Adrián Hinojosa, un niño de ocho años, tristemente fallecido ayer en la localidad valenciana de Alcira, por la sencilla razón de que la pobre criatura, tenía afición a los toros y declaraba, que cuando fuese mayor le gustaría ser torero.

Aficionados y profesionales taurinos celebran el descenso del IVA en once puntos aprobado por el Gobierno. La decisión debe implicar una rebaja en el precio de las entradas, lo que, sin duda, ayudará a llevar más público a las plazas. Pero eso no será suficiente si el sector no consigue que las novilladas equiparen su fiscalidad a las ventajas que goza el deporte base y las escuelas de interpretación. Al fin y al cabo estamos hablando de festejos ruinosos con el único objetivo de formar aprendices.

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