El artista que andaba en torero. Artículo de Paco Delgado

Hace unos días, el 25 de marzo, el matador de toros sevillano Manolo  Cortés, de 67 años de edad, falleció en el hospital de San Juan de  Bormujos, en Sevilla, donde se encontraba ingresado, víctima de una  larga enfermedad que se había agravado en las últimas semanas.

Nacido el 11 de junio de 1949, en la población sevillana de Gines, la  nada boyante situación económica de su familia le decidió a buscar en  el mundo del toreo una solución vital. Algo que fue corriente hasta  hace relativamente poco tiempo y que daba al torero una dimensión de  importante catapulta social. Después de ir un tiempo en la parte  seria de un espectáculo cómico taurino -algo obligado y corriente  hasta la aparición de las Escuelas Taurinas… y la desaparición de  las charlotadas-, toreó por primera vez vestido de luces el día 8 de  septiembre de 1965, en la plaza jiennense de Santisteban del Puerto,  donde, en compañía del novillero Antonio Millán «Carnicerito de  Úbeda», se enfrentó a reses de Fuentelespino.
El 10 de septiembre de 1966 debutó con picadores en el coso onubense  de Cortegana y tras torear veinticinco novilladas en la campaña  siguiente, el 14 de marzo de 1968, y sin haber hecho su presentación  com novillero en la madrileña plaza de Las Ventas, tomó la  alternativa en Valencia, de manos de Antonio Ordóñez y con Diego  Puerta de testigo, siendo los toros de Carlos Urquijo.
Confirmó su doctorado dos meses más tarde, con Ordóñez de nuevo como  padrino y Miguelín de testigo, lidiando en esta ocasión reses de Murube.

Torero de mucha clase y de los considerados artistas, no obstante, no  hizo ascos a matar corridas duras, siendo frente a toros de Samuel  Flores en Sevilla o de Miura en Valencia cuando logró dos de sus más  grandes éxitos. O en Pamplona, en cuyas corridas de San Fermín se  anunció durante trece años de manera consecutiva.

Ha sido, tras Curro Romero, y junto a Espartaco, el torero que más ha  toreado en La Maestranza, en cuyo albero actuó hasta en cincuenta y  una ocasiones, dejando en la misma dos tardes para el recuerdo. La  primera tuvo efecto el 16 de abril de 1969, saliendo por la Puerta  del Príncipe tras cortar tres orejas a toros de Carlos Núñez,  alternando con Antonio Ordóñez y Paco Camino. La tarde anterior, la  de su debut ferial, desorejó a sus dos toros en compañía del  rejoneador Fermín Bohórquez y de los matadores Jaime Ostos y  Victoriano Valencia.
La otra cumbre sevillana fue la del lunes del alumbrado de 1972. Con  una aparatosa y tremenda corrida de Samuel Flores, Manolo Cortés, que  toreó junto a Andrés Vázquez y Dámaso González, cuajó una faena  extraordinaria al segundo de su lote, al que le cortó las dos orejas,  siendo esa faena la más premiada de aquella feria.
Para el recuerdo dejó también una faena memorable a un toro de Miura  en la feria de julio de Valencia, en el año 1978, al que cortó las  dos orejas y siendo obligado a dar dos vueltas al ruedo entre gritos  de ¡torero! ¡torero! de un publico emocionado y encandilado por lo  que había hecho el torero sevillano.

Fue además un torero muy castigado por los toros –sufrió muy graves  cornadas en Madrid, Castellón, Pamplona…– durante toda su  trayectoria, que llegó hasta la década de los noventa del pasado  siglo y, a pesar de sus altibajos -motivados en buena parte por sus  problemas de salud, sus famosas “claudicaciones”- fue torero  respetado y admirado por sus colegas, logrando el sello de «torero de  toreros», algo que no todos los que visten el chispeante pueden  decir, siendo el primer mandamiento de su particular catecismo  taurino «es fundamental andar en la plaza en torero».

Tras retirarse de los ruedos ejerció de apoderado de diestros como  Tomás Campos, Salvador Vega, Manuel Escribano o Pepe Moral, en los  que grabó a fuego su consigna y en los que siempre se veía su sello,  personal e intransferible: andar en torero.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.