Un gran toro de Partido de Resina reivindica el toro bravo.
Madrid, 20 de septiembre.
Plaza de Las Ventas.
Segundo Desafío Ganadero.
Toros de Veiga Teixeira y Partido de Resina.
Fermín Rivera, que confirma su alternativa, silencio tras aviso y pitos.
Damián Castaño, vuelta al ruedo y ovación.
Gómez del Pilar, silencio tras aviso y pitos tras dos avisos.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Desafío ganadero con toros de Partido de Resina (1º, 3º, 5º), Veiga Teixeira (2º, 4º, 6º).También salieron de Rico (4º bis) y San Martín (4º tris). Todos serios y de poderosa presencia. En conjunto destacaron los de Partido de Resina. La terna estuvo formada por Fermín Rivera quien confirmó, casi dieciocho años después de tomar la alternativa, mostrando oficio y disposición, toreando con ritmo al de su presentación; el segundo que estoqueó fue algo escaso, blandeó y no dio opción de lucimiento. Damián Castaño quiso y pudo a sus dos toros, pero la no concesión de oreja por el Presidente, en su pregonao primero, y el uso del verduguillo en el otro privaron su salida por la Puerta Grande. Gómez del Pilar cuajó importes naturales con la izquierda a su primero, en el último de la tarde, que careció de entrega y recorrido, no tuvo posibilidad de compactar faena.
Muy suelto salió el de Partido de Resina, primero del confirmante Fermín Rivera quien después de fijarlo tiró de oficio para con poderosa brega llevarlo hasta los medios. En varas empujó en la primera, entrando desde lejos a la segunda para dejarse. Metió bien la cara en la muleta y tuvo fuelle justo. Consiguió ligar pasándolo con oficio y ritmo por el derecho. Por el izquierdo los admitió de a uno faltándole transmisión, recorrido y duración. Su segundo de Veiga Teixeira fue devuelto, el segundo bis de Rico también, salió el segundo tris de San Martín, medido de presencia y blandeando, que fue muy protestado. El tercio de banderillas fue deslucido con varias pasadas en falso. Con la muleta lo mostró por el derecho en la corta distancia, cayendo a plomo sobre el albero en la segunda serie.
Damián Castaño, apenas recuperado de su último percance, saludó a su primero de Vegia Teixeira, cinqueño, que fue devuelto saliendo su primero bis, también cinqueño de la misma ganadería, con poco recorrido y escaso brío que manseó en el capote. En varas derribó en la primera cumpliendo en la otra. Esperó con peligro en banderillas. Con mucha disposición pasó en los medios de muleta a este manso y poderoso ejemplar, al que se enfrentó con verdad cuajando emocionantes muletazos por el derecho, que fueron a más por el izquierdo citando de frente a pies juntos, ligando para a continuación sufrir un fiero desarme, que afortunadamente solo quedó en eso. Tragó y mandó por ambos pitones cobrando una estocada de efecto fulminante. El presidente denegó la oreja insistentemente pedida. Recibió a su segundo de Partido de Resina por templadas, compuestas y poderosas verónicas adelantando la pierna de salida. Tres veces entró desde lejos al caballo empujando, destacando en varas Javier Martín. En la muleta lo mostró, junto a la raya exterior, por el izquierdo a pies juntos, dándole profundidad y cadencia, rematando atrás con suavidad, adornándose toreramente a media altura con vistosos cambios de mano. Por el derecho entre las rayas se quedó muy corto. Estuvo desafortunado en el uso de los aceros.
El primero de Partido de Resina, correspondiente a Gómez del Pilar, acudió desde lejos dos veces al caballo entrando al relance y sin empujar. Por su cuenta se desplazó hasta donde estaba el otro picador cerca de la puerta de cuadrillas. A la muleta acudió con la cara alta y sin expresión. Por el izquierdo consiguió darlos de a uno y con buen trazo. A su segundo, cinqueño de Veiga Teixeira, hubo que colocarlo en varas muy cerca del picador para realizar la suerte. En la muleta fue exigente y deslucido sin permitir estirarse.







