Superadas las fiestas navideñas, superado el trauma postnavideño y superado el blue monday -ese nuevo fenómeno que hemos importado y que según una fórmula matemática asegura que el tercer lunes de enero es el día más triste del año, toma ya...-, la temporada taurina ya comienza a dejar oir el pasodoble que anuncia su inminente presencia.






