Año nuevo, tiempo de juventud. Artículo de Carlos Bueno

Atraer gente joven a los tendidos de las plazas de toros es el reto que debe afrontar con urgencia el organigrama taurino para fortalecer la tauromaquia de forma invulnerable. El alto promedio de edad de la afición ha sido tema de preocupación a lo largo de los tiempos, y aunque el relevo siempre se ha producido, el delicado momento actual que atraviesa la Fiesta requiere de acciones que interesen a la juventud. Ellos son la clave para que el toreo goce de un futuro halagüeño. 

 

 

Con la llegada de cada nuevo año se suceden los buenos deseos hacia nuestros congéneres y nuestro mundo en general. En las felicitaciones que estas fechas han circulado por el orbe taurino se han repetido sistemáticamente las palabras libertad y respeto, conceptos que en una sociedad democrática y tolerante no haría falta anhelar. Y es que la irrupción impulsiva y ofensiva de un tiempo a esta parte de varios movimientos antitaurinos ha provocado que el toreo se vea amenazado seriamente, sobre todo porque el amparo que les confieren ciertas siglas políticas les ha dado una fuerza dictatorial poco imaginable hasta ahora.

 

Un común denominador en estos grupos antis es la juventud que gozan sus integrantes. Juventud al poder, de ellos es la fuerza y el futuro. Por eso mi deseo para 2017 es que el organigrama taurino busque las fórmulas para atraer a la gente joven hasta las plazas. Sé que ese es un lamento perenne, que las crónicas de tiempos pretéritos ya se quejaban de la alta edad que promediaba el público de los toros, y que la tauromaquia ha sobrevivido a pesar de que siempre se ha suspirado por un rejuvenecimiento de los aficionados que jamás llegó a producirse con fuerza.

 

Pero es ahora el momento clave para que el planeta de los toros haga el esfuerzo de sumergirse en las nuevas tecnologías y redes sociales para ponerse en valor, para mostrar la verdad que encierra y la emoción que desprende un espectáculo genuino y sin par, y, con ello, llegar de verdad hasta los más jóvenes. La presencia de una docena de nombres frescos e ilusionantes en el escalafón de matadores ayudará sin duda a que el toreo alcance ese auditorio más moderno y remozado. También contribuirá la aparición de un puñado de peñas jóvenes muy activas y notorias. Pero nada será suficiente si los dirigentes del cotarro no modernizan sus discursos y propuestas, si no se consigue adaptar el precio de las entradas a los bolsillos de los chavales y si, por encima de todo, el espectáculo defrauda las expectativas de quienes representan el futuro.

 

Sin duda 2017 será un año clave para poner en práctica las buenas intenciones taurinas. Rejuvenecer los tendidos debería estar entre las prioridades de los profesionales del toreo. No se trata de dejarse coleta, sino de aprender a captar adeptos entre los jóvenes, como han sabido hacer los nuevos políticos que se han instalado en nuestra sociedad para echar un pulso a los taurinos con la fuerza de su juventud. Con mis mejores deseos de libertad y respeto: feliz y taurino 2017.

Nació en Algemesí (Valencia) en 1968.

Director y presentador de programa taurino “El Corro” de Berca TV, Televisión de Algemesí, desde 1996.

Director y presentador del programa taurino “Patio de Cuadrillas” desde su creación en 2002, pasando por LP Radio, Punto Radio, Gestiona Radio e Intereconomía Radio.

Articulista de la revista “Avance Taurino” desde 1998.

Redactor del semanario taurino “Aplausos” desde junio de 2004 hasta agosto de 2005 y director del periódico “La Veu d’Algemesí”.

Ha escrito los libros «Luis Francisco Esplá, toreador», «Plaza de toros de Algemesí» y «Sueños de gloria».