Bien ido sea

Se acabó, gracias a Dios, el año. Uno de los más funestos, nefastos y malhadados que se recuerden en nuestra historia no ya tan reciente. 2020 nos trajo una gran desgracia y apenas hay en su calendario motivos para un recuerdo agradable. Tanta gloria lleve como paz deja.

¡Menudos héroes! Artículo de Carlos Bueno

La Vicepresidencia segunda del Gobierno ha iniciado los trámites con el Ministerio de la Cultura para intentar prohibir la celebración de los espectáculos cómico-taurinos a propuesta de la Dirección General de Derechos de los Animales. Su director, Sergio García Torres, arguye que el público se ríe de sus actuantes, cuando lo que ocurre es que se ríe con ellos, que es bien distinto. El trasfondo, una vez más, es atacar a la tauromaquia por todos los flancos posibles.

La danza de los taurinos. Termina 2020 con más líos…

En España continúan las polémicas de los arrendamientos de Málaga y Albacete, dos plazas más que necesarias en estos momentos. No se han podido adjudicar. En Albacete se pelean los políticos en el Ayuntamiento por el contenido del pliego y en Málaga tienen  tres noticias: lo declararon desierto, el Concejal de Cultura de la Diputación echa la culpa a intereses taurinos y puede que haya gestión directa en el 2021. Peor no lo iban a hacer que los empresarios que hubo en lo que llevamos de siglo.

Abrámos un paréntesis

Pese a que la situación, mires donde mires, casi en todos los ámbitos, es complicada y difícil, sin que la tauromaquia acierte a salir del atolladero al que, entre otras causas, la ha llevado la pandemia, y con nuestra sociedad caminando sin rumbo, hay que hacer un alto y recordar que es Navidad.