La Empresa Municipal de Transportes de Valencia prepara una nueva normativa que vetará la publicidad contraria a la legalidad y a los principios constitucionales, de armas y anuncios sexistas dirigidos a niños, pura necedad por cuanto son propuestas innecesarias al tratarse de situaciones que no se producen. Pero detrás de tanta simpleza se esconde el propósito de que no se puedan anunciar circos con animales y corridas de toros. Cortar todo canal de promoción y difusión es la estrategia de los políticos que quieren acabar con la tauromaquia. Seguramente estamos ante otro caso de prevaricación.






