Fidelidad extrema de Juan Cánovas a la tauromaquia

Les voy a contar una historia ejemplar y humanísima de fidelidad y amor extremos al toreo. Y a su defensa. La historia se terminó el  domingo, 4 de noviembre, con la muerte de Juan Cánovas Alcaraz, conserje de la plaza de toros de Cartagena, durante 46 años, siguiendo la tradición de su abuelo y de su padre, que también lo fueron en esta más que centenaria plaza. Sólo esta familia al mando.

Ricardo Díaz-Manresa

 

Lo original, sorprendente y emocionante viene ahora. Fue un personaje local conocidísmo y activísimo : profesor de Instituto, líder de sindicatos, miembro del Consejo Escolar de la Región, político muy creativo y fiel  y gran trabajador por la Semana Santa de Cartagena, y hasta fundó el grupo de portapasos de la Virgen de la Soledad  del Consuelo, conocida en la ciudad como la de los poetas y los toreros, Virgen dentro de la Cofradía del Cristo del Socorro fundada por un Duque de Veragua, con mucho sabor muy taurino. Y hasta hizo sus pinitos en la radio, en la antigua cadena Radio Juventud. El Duque de Veragua fundó la Cofradía, que es la primera que sale cada año en la Semana Santa de España, en la madrugada del Viernes de Dolores. Quiso el Duque de entonces dar las gracias al Cristo por la curación milagrosa de un hijo.

Pues bien, con este curriculum, en su esquela no ha aparecido más título –dentro de una biografía apretadísima, como digo- que el  de Conserje de la Plaza de Toros de Cartagena, que fue de ella durante 46 años, aunque desde hace 32 está cerrada y ya medio derruída porque en su subsuelo hay un gran Anfiteatro Romano, que lleva descubriéndose lentamente desde hace mucho tiempo.

Juan, nuestro personaje singular, se cuidaba de que la plaza estuviera perfecta, por si se reabría, hasta que empezaron las excavaciones. La cerró en 1968 una autoridad de Murcia, llamada Ferrera Ketterer, con argumentos falsos sobre el estado de la enfermería. Y además había y hay un gran hospital a tres minutos. Fue un 5 de noviembre de 1968  y Juan Cánovas fue enterrado –otra coincidencia- otro 5 de noviembre, el pasado lunes, el mismo día, 32 años después, de que la cerraran. Y su funeral ese día se celebró a las cinco en punto de la tarde, la hora más taurina.

A la plaza le pusieron el nombre de Ortega Cano –una de las pocas del mundo que llevan el nombre de toreros vivos y entonces en activo- pero fue clausurada muy poco tiempo después. El torero de Cartagena no hizo nada por abrirla. Y lo debió hacer correspondiendo al gran detalle que tuvieron sus paisanos  bautizando así su muy pero que muy  centenario coso. Ortega se reía lamentando que podía ser gafe.

La biografía torera de Juan Cánovas se completa diciendo que nació hace 75 años en la plaza de toros donde su padre tenía la vivienda como conserje. Y que es protagonista de una anécdota conocidísima en la ciudad. Cuando tenía muy pocos años jugaba con un amigo a la pelota por las dependencias de la plaza, su casa, y el balón se le cayó a un corral…donde había un toro. Juan se metió en el corral a recoger su pelota ante el terror de los que le veían y no pasó nada. Salió como entró. Su padre después le dio una tunda.

Otro detalle que sorprenderá a los lectores no cartageneros: era de la Cofradía Marraja de la Semana Santa, fundada por los pescadores con una buena venta del pez conocido como marrajo. Y por el contrario ya saben lo que significa marrajo en el toreo… Marrajo pasionario y figura del toreo en lo suyo como conserje de la plaza de toros.  Buen contraste.

Y encima en sus últimos días, en el hospital, le preguntaba a su hijo mayor, Víctor, que cómo estaba la plaza y si él tenía las llaves… cuando todo está en manos de los arqueólogos.  Victor, que podría ser la cuarta generación de conserje, si construyen la nueva de una vez.

Tuvo muchas enfermedades graves y alguna desgracia familiar importante, pero lo superó todo con un gran humor y la famosa ironía cartagenera. Es de los que se llevan el molde. Persona irrepetible y ejemplar. Gracias Juan Cánovas por tu ejemplo de fidelidad y amor al toreo.

Nació en Cartagena en 1944. Director del Telediario de la Segunda Cadena de TVE “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena. Jefe de corresponsales en el extranjero. Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.
Fue durante 8 años director del Diario Hablado de Radio Nacional de España de las 14.30, ocupando tiempos especiales como la Transición, la restauración de la Monarquía y los años de Gobierno de la UCD.
Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios. Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE. Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.
Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).
Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de Sevilla y Cartagena. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.