Me pierdo. Sé que estamos en un profundo manicomio nacional y hasta mundial. Pero es que no me creo lo que estoy viendo. El covi está haciendo estragos en las cabezas. Ni en los sueños más terribles me lo hubiera imaginado. Pero así estamos.
Me pierdo. Sé que estamos en un profundo manicomio nacional y hasta mundial. Pero es que no me creo lo que estoy viendo. El covi está haciendo estragos en las cabezas. Ni en los sueños más terribles me lo hubiera imaginado. Pero así estamos.
Parece que hay poca DANZA porque se queja JAVIER NÚÑEZ, en MUNDOTORO, ganadero de LA PALMOSILLA, que la inmovilidad del sector es aún más preocupante que la situación crítica actual de los ganaderos. (Pero en FITUR sí se ha movido el toreo y alienta esperanzas).
Unas cuantas. Las hay buenas y malas. Todas sorprendentes.
Siguen de actualidad tras la Navidad, y lo reflejo en esta DANZA 84 (ya 84 semanas), los nombres de MORANTE, por alegría y esperanza, y JAIME OSTOS, tras su muerte.
Ostos se nos fue. Se fue todo de golpe en Colombia. Viaje valiente y arriesgado, por su frágil salud y a su edad. Valiente como siempre.
Cuando todo marchaba bien en las AMÉRICAS, se nos va, por un infarto, JAIME OSTOS en COLOMBIA, donde pasaba unos días. 90 años y valiente hasta cruzar el CHARCO con esa edad y una salud frágil y tras salir de un fuerte covi.