Pasan los días y no hay que olvidar lo de los vascos. Cada vez peor taurinamente en esta, todavía, región de España.
Pasan los días y no hay que olvidar lo de los vascos. Cada vez peor taurinamente en esta, todavía, región de España.
Pues este septiembre, el mes más taurino del año, sí, siempre, está resultando especialmente triunfal si miramos los portales taurinos con salidas a hombros por todas partes, con ternas completas, manos llenas de orejas y ambiente feliz. Tantas caras alegres danzando que no van a caber en la danza, pero procuraremos apretarnos para que todos salgan en la foto. Y grandes protagonistas entre los muchos grandes que hay en estos días.
Dos cosas extrañas, como tantas otras en la desquiciada España actual. Los toreros, también las figuras, firman menos corridas pero por los percances hay más sustituciones de lo que era habitual.
Con los carteles en la calle de las últimas ferias (El Pilar y Jaén) es un buen momento para plantearse si las plazas de primera, especialmente Las Ventas, la más grande, la más influyente, y hasta hace años, decisiva, sigue pesando como antes, y hasta ahora más importante que todas las demás. Y me refiero a que los triunfos en Las Ventas significaban consagración de toreros y, sobre todo, firma de muchos contratos. Salir lanzados para la temporada y tener sitio en todas las ferias de primera y de segunda.
Pues lo que faltaba. Llega la lluvia con muchas suspensiones y aplazamientos, que espero no afecten a las ferias de septiembre. Y siguen las sustituciones, otra vez MORANTE y ROCA REY desgarrando carteles.
¡Ay Bilbao desnortao con feria preocupante y en declive! ¿Nueva edición del año anterior? Sin público (5 vacíos de 8 tardes) y sin tele, ni One, ni una.