¡Ay Madrid, aquel que conocí!. Ay Madrid, ¿qué está siendo de ti?. Ay el Madrid, que vi y perdí.
¡Ay Madrid, aquel que conocí!. Ay Madrid, ¿qué está siendo de ti?. Ay el Madrid, que vi y perdí.
Se acabó la temporada y ahora a analizar y a rectificar lo que sea necesario. Y a lamentar que haya tantos tontos en ESPAÑA. Cuanto más inútiles, más poder. Que los miren los médicos. Y así va cuesta abajo nuestra sociedad.
Hay que fijarse en los toreros de este año. Hay muchos. Todavía.
Buena semana para el toreo y EL JULI por la concesión del Premio Nacional de Tauromaquia. Merecido. Y oportuno. Cariño y reconocimiento por todas partes para JULIÁN.
Un caso como éste creo que ni lo han visto los más viejos del lugar. Es más: seguramente un solo viejo. Salir por la Puerta Grande de Las Ventas dos tardes consecutivas… y estar sin torear, en plena temporada de verano, 2 meses y una semana es incomprensible, impensable, ilógico, absurdo. Se puede decir de todo. No hay por dónde cogerlo.
Con la temporada 2023 ya en la historia, en los archivos y en las imágenes, tenemos que recordar los pocos paseíllos para muchos toreros (incluso los de arriba), los muchos espectadores en las grandes ferias (menos la agónica BILBAO) con muchos nuevos asistentes jóvenes e incluso muy jóvenes y SEVILLA con llenazos los tres días de SAN MIGUEL y las grandes entradas en la de OTOÑO con los carteles buenos y menos buenos. Y a seguir por el camino de lo que tiene éxito.