Da muchas vuelta este Morante. Es muy caprichoso. También le gustan los saltos mortales. Y cambiar, cambiar mucho. Protagonista de anécdotas y decisiones que se admiten y no se comprenden.
Da muchas vuelta este Morante. Es muy caprichoso. También le gustan los saltos mortales. Y cambiar, cambiar mucho. Protagonista de anécdotas y decisiones que se admiten y no se comprenden.
Repito, insisto y no me canso de decirlo que quiero para esta temporada –y para todas-verdaderos toreros frente a toros verdaderos y está claro quiénes son unos y otros. Y emoción en los ruedos. Y carteles que atraigan al público fuera del sota, caballo y rey. Y para ello, es imprescindible y más que necesario abrir las ferias y las combinaciones para que aparezcan novedades.
Pido esperanza para un buen año con una buena temporada 2019 y la ilusión de que los Reyes Magos den a los taurinos ilusión y ganas de trabajar para resolver los problemas pendientes. Esa es la esperanza y la ilusión mías pero la realidad va a por otra parte y hemos visto pasar en blanco octubre, noviembre y diciembre sin que se haya movido un dedo. No sé qué hace la Fundación el Toro de Lidia ni la gran empresa de empresas que preside el incontenible verborreico Simón Casas.
Desde el percance de Zaragoza y en estas temporadas de pirata con el ojo tapado, Juan José Padilla se ha triplicó. No es aquel único de las corridas duras y entero físicamente sin más secuelas que las cornada que sufrió como aquella gravísima en Pamplona donde un toro le perforó el cuello y de la que quedan fotografías impresionantes.
Un adiós que llega con retraso. Esperado, deseado, inaplazable, el adiós del Cid viene por la necesidad de no demorar más lo que parecía cantado. No hay más que ver cuántas toreaba, dónde y con quién en las últimas temporadas. Cada vez menos. Hace años ya su decadencia era tan clara como evidente.
Oro taurino. Oro de Oreja de Oro. Oro de triunfo, de alegría, de competencia, de valor, de democracia, de voto en libertad para elegir al mejor matador de la temporada y al mejor ganadero. Oro puro.