¿Dónde estáis animalistas?¿ Sordos, ciegos, mirando para otro lado y en definitiva, mudos, completamente mudos? Los que os preocupáis tanto del bienestar de las gallinas, besáis y lloráis por los cerdos que van a ser sacrificados, denunciáis que a los de cuatro patas se les pierde el respeto si algún ser humano se sube en ellos o son utilizados en el campo para tareas agrícolas, los que estáis siempre poniendo a los animales por encima de hombres y mujeres, os han cosido la boca estos días?

Ricardo Díaz-Manresa
¿No habéis oído que se están sacrificando en el campo muchos toros porque habrá bastantes menos espectáculos este año?. De la ganadería al matadero, en la muerte más triste que pueda darse, parecida a tantos de otras especies, el toro bravo que es raza excepcional y mágica, misteriosa y espectacular. ¿Sabéis por qué embiste un toro?…Gran secreto de la Naturaleza, a la que parece que no respetáis…
Y, ante tantos “crímenes” que se están cometiendo estos días, no os oigo. Mucho sí en tiempos anteriores, cuando dábais la matraca de que no había que matar toro alguno en la plaza. ¿Lo hacíais por joder o por amor a los cornudos?
Por eso, ahora, os pido ayuda en un grito angustiado a vosotros, grito angustiado de ayuda a los animalistas : ¡¡ no permitáis tantos “crímenes” de toros bravos en sus dehesas!!. Pedid a los ganaderos que no los maten, que os los guarden, que vosotros os haréis cargo de ellos para que no mueran y vivan felices muchos años. Cuando se pueda, id a las fincas, visitad las ganaderías, comprárselos a sus propietarios y criadores de estos astados que disfrutan del mejor trato que hay de un animal en el campo, pero no dejéis que los apuntillen cruel y alevosamente…Rescatadlos, defendedlos, amadlos, que esta es la doctrina que proclamáis con mucha murga desde hace muchísimo tiempo.
Y como para vosotros el toro bravo es un santo, que no ataca y no se defiende, pues el que tenga una finquita que se lleve unos cuantos. El que jardín, varios para cuidarlos bien. Y el que no, pues en sus terrazas amplias. E incluso en su balcón. Podéis acariciarlos, besarlos, darles la comida en vuestra mano. ¡Lo que vais a disfrutar! ¡Hacerlo! De ahí mi petición urgente de ayuda a vuestros buenos sentimientos y nobles corazones. ¡Amar a los animales que hizo Dios sobre la Tierra, superiores – ¿verdad? – al ser humano y más necesitados de ayuda -¿verdad?- que niños, mujeres y hombres, criados también por Dios, que pasan mucha hambre o fallecen por falta de alimentos cada día en muchas naciones.
¿Lo váis a hacer? Decidlo. Partidos políticos de esa “ejemplar” ideología, o tantos otros que pregonan insistentemente su amor por los animales hacen. ¿Para arañar votos y vivir como políticos?
Y si no lo hacéis –que ya veremos…- los de la otra orilla, que quieren de verdad y mucho a los animales y no los utilizan para engañar a la gente e intentar vivir del cuento y de la mentira, seréis una vez más lo que dice un amigo mío, que no tiene razón y yo me opongo, que os define como falsos, cínicos, embusteros, manipuladores, estúpidos, inhumanosy hasta gilipollas y llega a una palabra quizá nueva para llamaros “jalapollas”. Y es que mi amigo se pasa. Olvidarlo.
No, no, cada uno lucha por lo que cree. Por sus frutos los conoceréis. Y yo os estoy viendo parando esta masacre de toros bravos en las ganaderías, principalmente andaluzas.
Mi enhorabuena de antemano.
Olvidar si he molestado en algo.









