La tauromaquia después del Covid-19

Está claro, esta temporada pasara en blanco no se celebraran las tradicionales ferias y corridas de toros, rejones o novilladas que se programaban en nuestras ciudades y pueblos con motivo de sus fiestas patronales. A Sevilla y Madrid se han sumado Badajoz y Pamplona, otras como Valencia, Castellón y Alicante es muy dudoso que se puedan celebrar en julio o septiembre tal y como se pensaba.

 

José María Jericó

Tenemos que ser consecuentes con el triste momento que vivimos con casi 22.000 muertos hasta el momento según fuentes gubernamentales, seguro que muchos más cuando se tengan datos estadísticos más exhaustivos. Con este panorama y la pandemia que nos acosa con grave riesgo para nuestras vidas, no se van a poder celebrar espectáculos que como nuestros festejos taurinos, son el segundo espectáculo de masas más importante de España, con grave riesgo de contagio al no estar controlado el corona virus. Repito el segundo espectáculo de masas, aunque no lo reconozcan, tal y como no lo hace nuestro gobierno. Ni un solo gesto ha realizado hacia un sector de la industria cultural, como es el de la Tauromaquia.

Los medios informativos, todos desde que comenzó la alarma, sin excepción, nada o muy poco han hablado de la ruina que supone para toda la gente que vive y alimenta esta tradición cultural tan nuestra. Se han hecho eco de lo que este parón supone para la economía de sectores como la industria, comercio, hostelería, turismo, espectáculos, deportes, etc. etc., pero señores, que tristeza, ni una sola vez se ha mencionado la tauromaquia. Como si no existiera, cuando en los medios afines ya se estaba hablando de la solidaridad del mundo del toro y de los gestos que por distintos cauces estaban teniendo muchos de nuestros profesionales, ganaderos, etc., para recaudar fondos y ayudar a los más necesitados tal y como siempre he hecho el toreo. Para ser más exactos, el martes, 21 de abril, apareció en todos los medios la suspensión de San Fermín y un día después, una cadena televisiva a sacado a relucir los toros de lidia que, tristemente, ya han empezado a entrar en los mataderos ante la imposibilidad de poder lidiarlos, algo verdaderamente doloroso para sus criadores y para los que amamos la fiesta y a este animal tan bello y noble, pues para él no hay nada más denigrante que morir en un matadero sin vender cara su vida en el ruedo de una plaza cualquiera, fin para el que fue criado, y en el diario de la noche hablaron más extensamente de lo mal que lo está pasando el sector taurino. Es como si algunos medios hubieran recibido la orden de decir algo del mundo taurino, para que no digan. Hace unos días también se celebró una reunión entre representantes del sector taurino y del Ministerio de Cultura y Deporte. Todo fueron buenas palabras, ya veremos por donde salen. Ojala lo hablado no se lo lleve el viento y ayuden al mundo taurino. Ya veremos, repito ojala lo hagan.

Pero la fiesta de los toros como otras muchas cosas, va a tener un antes y un después. Para ello es necesario aunar esfuerzos entre todos; empresarios, ganaderos, matadores, subalternos y demás sectores afines y todos al unísono alzar la voz defendiendo sus derechos y que se les escuche, pues es mucho lo que está en juego. Para ello nada mejor que crear una federación o plataforma en defensa de la tauromaquia en la que todos juntos luchen por la misma causa, aunque luego si llega la hora de negociar cada colectivo negocie sus intereses con el estamento que corresponda. Todo ello si quieren que la tauromaquia no desaparezca que es lo que están tratando ante el ninguneo a la que está sometida.