Un gran foco de la actualidad es el famoso bombo de la feria de Otoño, muy cerca ya el anunciado sorteo. A muchísimos se les ha subido la idea a la cabeza y la comentan. Será por los fuertes calores que estamos padeciendo.
Un gran foco de la actualidad es el famoso bombo de la feria de Otoño, muy cerca ya el anunciado sorteo. A muchísimos se les ha subido la idea a la cabeza y la comentan. Será por los fuertes calores que estamos padeciendo.
En España tenemos la costumbre de hablar mucho de algo y al día siguiente , silencio total. Los medios desinformativos españoles son maestros en esta costumbre. Analizan poco para intentar solucionar o reformar lo necesario.
Pasaron los primeros días de agosto, pasó el día de la Virgen Blanca, patrona de Vitoria, fecha grande de la feria taurina de esta ciudad vasca, feria que otro año no se celebra. Por tanto, para el toreo, color negro, negro intenso. Por la feria perdida. Recordamos que ésta era la primera de las tres grandes citas taurinas vascas de agosto, tras las que venían y vendrán la disminuída San Sebastián y la de Bilbao, que aspira a recuperar tiempos mejores. El toreo vasco al que el popular Celedón y los muy populares blusas le daban aire taurino a la fiesta.
Evidentemente Pamplona es una de las cinco grandes ferias de España con categoría de primera, en la plaza y por la tarde. Por eso hay que insistir y no dejar que ciertas costumbres la desprestigien.
Llegó el muy taurino agosto y salta en pedazos, en añicos, una época que pudo ser de oro para el rejoneo, si Hermoso de Mendoza hubiese querido mientras Ventura esperaba y deseaba la competencia. Qué pena haber dejado pasar esta ocasión porque se tardará mucho tiempo en encontrar dos rejoneadores de esta categoría. Pero que mucho.
Ya se sabe cómo va a influir la feria de San Isidro 2018 en la temporada española. Ya ha pasado tiempo suficiente para ver los síntomas del Madrid que da y quita. La primera del mundo. Y si hay algo que dar y algo que quitar.