Triple Padilla

Desde el percance de Zaragoza y en estas temporadas de pirata con el ojo tapado, Juan José Padilla se ha triplicó. No es aquel único de las corridas duras y entero físicamente sin más secuelas que las cornada que sufrió como aquella gravísima en Pamplona donde un toro le perforó el cuello y de la que quedan fotografías impresionantes.

 

Ricardo Díaz-Manresa

 

Es un caso claro de que una gran desgracia puede revertir en un gran beneficio. Es el gran ejemplo de un gran refrán “No hay mal que por bien no venga”.

Lo mejor de todo es que nos ha mostrado tres magníficos Padillas diferentes en un solo Padilla.

El primero, el Padilla hombre, ejemplo de ejemplos en todo momento. Cómo superó la cornada día a día, cómo se rehabilitó, cómo reapareció en un tiempo récord cuando poquísimos creían en que iba a volver a los ruedos y muchísimo menos en tan poco tiempo. Nada su ausencia de los ruedos, porque aquella desgracia fue en el Pilar y volvió a vestirse de luces en Olivenza. De la última feria de la temporada a prácticamente la primera de la siguiente. Récord mundial e histórico. Ahí queda por si alguien lo puede superar.

E incluso toreando tenía que seguir en manos de los médicos para mejorar del todo. Increíble.

E hizo suya dos frases lapidarias y profundísimas:

1.- El sufrimiento es parte de la gloria

2.- Más que hacerle frente al toro, hay que hacerle frente a la vida

O sea, como ser humano chapó. Cum laudem.

El segundo Padilla mostrado, como no podía ser menos, ha sido el torero jugándosela ante el toro y arriesgando al máximo ante la posibilidad real de algún percance muy fuerte debido a la minusvalía física como profesional, incluso un accidente tipo Ureña, que lo dejara ciego.

Como para quitarse el sombrero.

Y ya ven él se puso en la cabeza el pañuelo pirata y acabó de pirata entero por un tremendo desgarro del cuero cabelludo tras una tremenda voltereta.

Ha tenido suerte, con todo, mucha suerte, hasta su adiós en Insurgente, en la Monumental Plaza México. Ahí está y queda como un símbolo.

Además, impresionados todos con su heroicidad de superarse, le tocó la lotería como torero de pasar de las corridas duras a las comerciales, de torear con los héroes de las toristas (no había otra cosa) a los carteles de figuras. De torear bastantes tardes entonces a hacer más paseíllos que ninguno en la nueva etapa.

Mejorar como torero no mejoró, pero bastante hizo con seguir el estilo Padilla. E incluso continuó banderilleando para ser el mismo Padilla.

Se encontraba bien y creo que por eso alargó demasiado el tiempo de su nueva y gloriosa etapa.

Y el tercer Padilla fue el Padilla religioso. Mostró una fe en la desgracia física realmente ejemplar. En todos sus gestos y manifestaciones recalcaba su fe en Dios y le daba las gracias. En estos tiempos, que lo haga cualquier ciudadano gris ya es valentía, pero mucha más un famoso y ante una desgracia.

Enhorabuena Padilla por ser tres Padillas tan grandes como ejemplares. Un Juan José Padilla que ahí queda como torero, como persona humana y como ser agradecido al cielo mostrando en todos los medios informativos sin complejos ni timideces su fé.

Nació en Cartagena en 1944. Director del Telediario de la Segunda Cadena de TVE “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena. Jefe de corresponsales en el extranjero. Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.
Fue durante 8 años director del Diario Hablado de Radio Nacional de España de las 14.30, ocupando tiempos especiales como la Transición, la restauración de la Monarquía y los años de Gobierno de la UCD.
Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios. Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE. Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.
Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).
Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de Sevilla y Cartagena. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.