En cualquier país civilizado y democrático -y quiero creer que España lo es- existe libertad de asociacionismo sindical, sin que la filiación de los trabajadores condicione sus derechos laborales. En el sector taurino los diferentes sindicatos andan a la greña por el acuerdo que uno de ellos firmó, de forma puntual, para dar viabilidad a la feria de novilladas de Villaseca. En los últimos días han salido a la luz las coacciones y vetos que están sufriendo los subalternos que allí actuaron, un asunto que en nada beneficia a la tauromaquia y con el que se frotan las manos los antitaurinos.






