Los representantes de la ganadería de La Quinta se han rebelado contra lo que juzgan que es un incumplimiento de la palabra dada. Aseguran que se les aseguró que lidiarían en la semana de Farolillos de la Feria de Abril pero que finalmente se les había colocado en prefería. Y decidieron declinar su participación en la temporada sevillana. El sector taurino cada vez está más contagiado de la falta de palabra que impera en la sociedad, y también de la falta de sensibilidad y de afición.






