Algún día habrá que levantar un monumento a la afición, a quienes sin tener ningún interés económico en la tauromaquia –todo lo contrario- la defienden a capa y espada. Los aficionados organizaron la macro manifestación a favor de los toros del año pasado en Valencia y ahora se han atrevido con un ambicioso Congreso que se llevará a cabo durante los últimos cuatro días de esta semana en la misma ciudad. En él participarán todo tipo de profesionales que tratarán de transmitir la verdad y emoción que encierra el toreo. Sólo hace falta que toda esa teoría se refleje después en la práctica del ruedo y que nadie salga defraudado de la plaza ante las expectativas levantadas.






