Detrás del gran número de insignes nombres en los que pensamos cuando se habla de ganaderos, hay multitud de románticos que luchan contra todo tipo de dificultades buscando el sueño de la bravura. Entre ellos estaba el alicantino Jiménez Montequi, un altruista sin ansias de ego, un hombre sensato y cabal que nos dejó el pasado 22 de abril.





